Si hacemos una encuesta en el país de cuál fue el primer barco que pasó por el Canal de Panamá, muchos responderán con seguridad: el vapor Ancón.
Sin embargo, esto no es del todo cierto. Fue el barco grúa Alexander de la Valley -propiedad de los franceses- que atravesó el 7 de enero de 1914 todo el trayecto de la vía interoceánica por primera vez.
No llevaba abordo ningún pasajero, solo el equipo regular que era permitido en el barco al mando del capitán Carter [no aparece su nombre en los registros del Autoridad del Canal ].
El 1 de febrero le tocó el turno al Reliance que, haciendo uso de la vía, navegó de Colón a Balboa con rumbo al Estrecho de Magallanes. Y el 18 de mayo, tres barcazas cargadas con azúcar en el Puerto de Balboa transitaron por las esclusa de Pedro Miguel.
Estas últimas fueron reportadas históricamente como las primeras travesías de carga por el Canal.
Incluso, días antes de transitar el Ancón por la vía, pasaron dos buques más: El vapor Cristóbal, el 1 de agosto; y el Panamá, el 11 del mismo mes.
Según el historiador Pablo C. Patterson, quien ha elaborado varios ensayos sobre la historia del Canal de Panamá, esta parte de la historia se omite en las escuelas y por eso los panameños tienen este "bache histórico".
Los libros de texto saltan de cómo lograron unir las aguas de la vertiente del Pacífico con las del Caribe un 10 de octubre de 1913. A la ceremonia inaugural del magno proyecto el 15 de agosto de 1914 -día en que pasó el Ancón por primera vez por el Canal-, omitiendo los tránsitos anteriores.
PERíODOS DE PRUEBA
Opina Patterson que la poca importancia histórica que se le ha dado a los buques que realmente probaron el funcionamiento del complejo sistema se debe a que fueron "eventos ordinarios que no tenía nada de importancia.
En cambio el Ancón llevaba abordo el día de su travesía al entonces presidente de Panamá, el doctor Belisario Porras, junto con todo su Gabinete.
Los volúmenes 4 y 5 de The Panama Canal Review y Canal Records, documentos que reposan en la biblioteca de la Autoridad del Canal de Panamá, plantean que los buques que transitaron antes del Ancón sí estaban probando el funcionamiento de lo que sería hoy día una de las maravillas de la ingeniería moderna.
Gracias a ellos se pudieron afinar ciertos detalles en la asistencia de las locomotoras a los buques con el fin de asegurar un tránsito seguro.
Así se pudo establecer cómo las mulas subirían las pendientes inclinadas y, al mismo tiempo, maniobrar sobre curvas verticales y horizontales, considerado que su peso, para entonces, era de 43 toneladas capaces de halar hasta 25 mil libras. Ahora, las mulas pueden pesar hasta 55 toneladas y halar hasta 70 mil libras.
(Vea Cambios que se hicieron a la vía en el camino)

