Durante una reunión de un panel de alto nivel de Naciones Unidas, la vicepresidenta y canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado explicó la “operación flujos controlados” de migrantes que puso en marcha Panamá hace varios meses tras la ola de extracontinentales y cubanos.
Dijo que durante esta operación el país ha garantizado la seguridad, derechos humanos y dignidad de los migrantes.
Añadió que se aplican estrictos controles de salud, migración y seguridad. Hizo mención de la construcción y ampliación de nuevos campamentos humanitarios para albergar a los migrantes que llegan al país.
“Seguiremos coordinando con gobiernos de la región latinoamericana para salvaguardar la seguridad y el bienestar de las poblaciones migrantes, por lo cual insto a todos los Estados a que busquemos los espacios que sean necesarios para abordar esta temática de manera decidida, pues es un desafío que afecta a seres humanos, a los que debemos garantizarles sus derechos mientras padecen situaciones difíciles”,dijo.
Este panel, denominado “Respuesta de las vulnerabilidades de los refugiados y los migrantes en los viajes de sus países de origen a los países de llegada”, se desarrolló en el marco de la 71 Asamblea General de Naciones Unidas.
