El confeso asesino William Dathan Holbert, alias Wild Bill, no será sacado de su celda en la Dirección de Investigación Judicial, a menos que sea falsa la información que dio a las autoridades sobre los lugares donde enterró los cuerpos de Mike Brown, su esposa y su hijo de 18 años tras asesinarlos hace tres años.
Así lo acordaron ayer las autoridades vinculadas con el caso, quienes además fijaron para hoy, martes, la reanudación de las excavaciones en la Hacienda Cortez, en el sector Aguacate, del corregimiento de Cauchero, Bocas del Toro, donde se supone están los cuerpos.
El fiscal auxiliar, Ángel Calderón, informó que además de los cadáveres de Brown y su familia, también se intentará ubicar en la Hacienda Cortez la pistola 9 mm y el revólver calibre 38 con los que Wild Bill afirma haber matado a todas sus víctimas.
Calderón añadió que, hasta ahora, Holbert se ha atribuido la planificación y ejecución de los crímenes y ha reiterado que no mató a ningún panameño.
En su indagatoria señaló que los cuerpos de la familia de Brown fueron enterrados en fosas abiertas por dos de sus peones, a quienes engañó diciendo que lo que estaban enterrando era basura. Estos dos empleados serán interrogados en los próximos días.
El funcionario del Ministerio Público agregó que prosiguen con la verificación de las supuestas desapariciones de cinco indígenas de la etnia ngäbe buglé que trabajaban para Wild Bill.
Por otro lado, dijo que para esta semana está previsto que Holbert sea sometido a pruebas psicológicas y psiquiátricas en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses y que amplíe su declaración indagatoria ante las autoridades de la Fiscalía Auxiliar de la República.
En tanto, se informó que la Embajada de Estados Unidos en Panamá brindará asistencia legal a Laura Michelle Reese, a fin de que rinda sus descargos.