El ex dictador Manuel Antonio Noriega no escogió a cualquier abogado para encabezar su defensa en Francia, sino a Olivier Metzner, uno de los más famosos penalistas del país galo.
No hay caso sonado en los últimos años que no esté ligado a este jurista. La semana pasada se le pudo ver en todos los noticieros como defensor de Jérôme Kerviel, el broker que ocasionó una pérdida de 4 mil 900 millones de euros (5 mil 936 millones de dólares) al banco francés Société Générale.
Fue también el abogado del ex primer ministro Dominique de Villepin, contra el presidente Nicolas Sarkozy, en el caso Clearstream.
Metzner defendió los intereses de Continental Airlines en el juicio sobre el accidente del Concorde, pero además ha sido el abogado de varios grandes empresarios del CAC 40 (las 40 empresas más grandes de Francia) y ha participado en todos los procesos sobre los escándalos de financiamiento de los partidos políticos franceses.
Defender a la Iglesia de cienciología consta también en la larga lista de procesos judiciales mediáticos.
Fue elegido por sus pares como el mejor abogado francés del palmarés 2010 Best Lawyers- Les Echos en la categoría “derecho penal financiero”.

