Andrés, ahorita mismo estás en una película, Caja Rápida, está en salas, le está yendo bien. ¿Tú recuerdas cuál fue la primera película que tu viste?
Yo creo que la primera, primera película que yo vi fue algo como Los Goonies o tipo Monster Squad. Algunas de esas películas ochenteras que involucraban como un poco de chiquillos. En algún momento mis papás me compraron Los Goonies. Y era como, ah, película de niños, buscando piratas y vaina. Los Goonies, Volver al Futuro, Superman de los viejos. Esas fueron como las primeras, primeras. La primera, probablemente de las primeras películas que vi en el cine fue Jurassic Park.
Jurassic Park, la mía también. Recuerdo esa sensación de estar sentado en el cine con otra gente viendo… el dinosaurio.
Y recuerdo la escena del T-Rex. O sea, yo recuerdo esta sensación de la chiquitez, ¿tú sabes?
¿Alguna de estas experiencias tuvo algo que ver con eventualmente cómo terminaste en la actuación?
Yo creo que la actuación me escogió a mí. Cuando yo comencé a actuar, yo estaba trabajando en un call center. Y un amigo me dice, Andrés, ¿tú no haces teatro? Dije, no, nunca he hecho teatro. hace años cuando estaba pela’o, en la primaria, una vaina así. Fui un helado que bailaba. Dijo, ‘eso es todo lo que necesitas. Llega’. Y me chotearon para una obra en el Teatro Guild de Ancón. Y esa fue la primera vez que hice teatro. Pero fue tan divertido el haberlo hecho con gente que conocía. No lo tomé en serio porque me estaba divirtiendo con mis amigos. Entonces creo que eso fue lo que hizo que me gustara tanto.
Pero, ¿cuál fue tu primera experiencia con cine?
Mi primera experiencia con el cine fue bien pretty. Porque a mí me chotea Mariel García Spooner con un proyecto muy bonito que se llamaba Algo Azul. Yo sí le pedí la oportunidad de que me dejara gozar el personaje. Que fuera divertido. Que no fuera como un sidekick tonto. Y que ella me haya choteado y haya confiado en mí. Eso yo creo que me hizo sentir como que… Ah, guau, espérate. Me chotearon para hacer una película. O sea, yo puedo hacer esto. Pero déjame agarrar más en serio mi futuro, mi destino.
¿Tú eres actor de método? Esos manes que se meten tan duro en el personaje que no salen de eso.
Que no te bañas tres días antes de grabar y vienes así. No, yo creo que no. Porque a mí me gusta que mi recurso sea fresco. A mí me gusta que mi reacción sea ahí. Sea presente. Me gusta cuando yo veo en el actor qué descubre, gracias a lo que yo le proyecto o gracias a lo que sentimos en el momento. Yo creo que esos descubrimientos son más bonitos. Pero yo respeto mucho a la gente que se mete en su película de me meto en mi bañera de hielo y cuando salgo estoy tétrico. Cada quien tiene su cuadernito.
¿Dónde en el planeta podría estar tu cara? ¿En algún póster? ¿Te han enviado una foto?
Esto me pasó en estos días. Yo participé en un programa en Colombia. Esto fue en el 2013. Hubo promocionales y stickers y parches y gorras. Hace dos semanas, en los culecos del Carnaval de la ciudad, viene un man así. Yo como que, guau, espérate, esa gorra no la conozco. Y el man tiene una gorra. Dice: ¡Vamos, Andrés! no sé qué vaina, Colombia. Nunca me imaginé. Fue como cuando te imaginas en una playa, una soda de 1980. Así me sentí. Yo le quité la gorra y dije, man, ese soy yo. Espero que algún día alguien me diga: acabo de verte en una parada en Estambul, tapando un hueco.
Ahorita estás en Caja Rápida, que ya lleva siete semanas en el cine. Que para los que tal vez no sepan, siete semanas es algo casi inédito aquí en Panamá para las películas nacionales. ¿Cómo fue entrar en esta película?
Este sí fue una de esas promesas que gracias a Dios se cumplieron. Jeico Castro Ferrari, director de la película y Fariba Hawkins, productora, que además son esposos, me chotearon y me dijeron, Andrés, vamos a hacer un proyecto audiovisual. Ven a leernos un personaje. Pero no quedó en nada. Y eventualmente me dijeron, hey, ¿te acuerdas? Ven a leernos otra cosa. Y esta vez sí fue. Ahí sí me había topado con Marvis Pittí. Ya conocía a Julio Chamorro, pero nos topamos entonces. Entonces al final fue la constelación que armó esta vaina.
¿Y cuánto tiempo estuviste grabando la película?
El rodaje realmente fueron como casi cinco semanas. Grabamos entre abril y mayo del 2024. O sea que 2025 fue toda la postproducción. Y fue increíble porque honestamente cuando estábamos grabando hasta relajeábamos. Decíamos como, ¿cómo tú crees que nos vaya? Yo creo que vamos a durar tres semanitas, cuatro empujadas ahí.
Yo le digo a la gente en Panamá cuando hay una película nacional, es que tenemos que ir los primeros tres días. Porque no sabes si va a durar ni siquiera la semana.
Cinco semanas de rodaje, casi un año de postproducción, pa’ que esté solo una semana, me duele la barriga nada más pensarlo.
¿Qué fue el mayor reto como actor en este rodaje?
No te voy a mentir que el tener un rol más protagónico dentro de la historia, todos los días me tenía ansioso. El actor siempre tiene permiso para equivocarse. Si el grip se equivoca, ¡ah, fue este man! Si el boom se mete en la toma, al sonidista le llaman la atención. Si yo me pelo, el director dice, no, tranquilo, vamos a dar una más. Entonces yo no me puedo pelar. Yo no puedo fallar. Yo no puedo pedir 17 tomas. Yo tengo que llegar para la primera toma. Si el director quiere otra toma, esos son 500 pesos. Esa es mi mentalidad.
En las cosas que te he visto hacer tanto en teatro como en cine, no recuerdo que tenías una pistola.
Yo soy un tipo pacífico. Soy un pela’o tranquilo como dice Latin Fresh. Pero de hecho entrenamos para la película. Yo nunca había agarrado un revólver. Y la primera vez que disparé esa vaina, fue como… dale, dispara, 3, 2, acción, dale. ¡PAM! Corte. [Andres grita].
¿Y esas pistolas eran de verdad?
¡Pistola! ¡Bala! Era munición de verdad, porque estás en este polígono de tiro. Y un fusil. Yo nunca había sentido esta patada, esta fuerza, esta vaina…
Ya no ves las películas de acción igual.
Ahora a todo el mundo le veo el dedo en el gatillo para ver si está siempre puesto por seguridad. Ya me quedé psicoseado con esa vaina.
¿Sientes que la gente está respondiendo bien a la película?
Siento que la gente está respondiendo genuinamente bien. Yo creo que la gente sin querer queriendo subestima un poco cuando las cosas son de Panamá. Pero ves que vamos al baile típico de los niños ¡y es lindo! La Feria Afroantillana ¡Ay, pero es que va poca gente! Y cuando vas ¡es una gran fiesta! Entonces creo que eso le pasó a esta película. La calidad con la que llegamos al cine fue diferente. Creo que fue un punto y aparte. Pero creo que cuando se empezó con un buen libreto, con buenas imágenes, con buena cinematografía, yo creo que como que todas las piezas encajaron.
¿Qué rol te gustaría hacer? Has hecho sidekick cómico, has hecho protagonista. ¿Qué quieres hacer?
Yo sí estoy esperando que el día de mañana se abra el casting para esa película de ciencia ficción. ¿Por qué no una Guerra de las Galaxias de Panamá?
Guerra de Coto 5026.
¿Por qué no? Y tú sabes que también sería muy lindo una película que cuente nuestra lucha de independencia, una historia que ocurra alrededor del grito de Rufina Alfaro.
¿Tú serías Rufina? Es un reto.
Puede ser interesante. Creo que no tengo un personaje que me muero por hacer, pero donde la historia me haga ojitos y me haga sentir pretty y que pertenezco, que voy a ser parte de algo cool, yo creo que ahí es donde está el encanto.
Gracias, Andrés.
¡Simon! Nunca dijiste Simón Dice. Técnicamente yo no te debí responder ninguna pregunta. Nosotros empezamos esto sin la frase mágica.
Te vamos a tener aquí nuevamente.
Que así sea, mi fren. En verdad las conversaciones son más naturales si tienes… de beberes y de comeres.
Y puedo tener un patrocinador.
Estamos perdiendo plata.

