Cumplir los 18 años, mantener fracasos y portarse mal, es un trinomio que para muchos estudiantes puede ser la diferencia entre seguir en el sistema formal de educación o pasar al sistema de jóvenes y adultos, también conocido como escuelas nocturnas oficiales.
Mirna Crespo, directora nacional de Educación, explicó que cada educador tiene la potestad de aplicar la medida, que está plasmada en el artículo 81 de la Ley 47 de 1946 o Ley Orgánica de Educación.
El artículo en mención establece que el segundo nivel de enseñanza o educación media es de carácter gratuito y diversificado, con una duración de tres años lectivos. Además, tiene un parágrafo que señala: "los alumnos podrán mantenerse en el subsistema regular hasta cumplir la mayoría de edad; si no han culminado, pasarán al subsistema no regular".
Ese parágrafo parece contradecir las disposiciones ministeriales para que un infante entre por primera vez al sistema, que establece que al mes de abril deben tener cinco años cumplidos. Es decir, si no alcanza esta edad tendrá que esperar un año más y tendrá 18 años cuando termine la educación secundaria.
Dalia Lee, directora del colegio Richard Neuman, dijo que en su escuela no aplican esta medida. "Al estudiante se le permite terminar". Agregó que aún cuando tenga mala conducta se le aconseja para que varíe su comportamiento.
Algo similar ocurre en el Elena Chávez de Pinate, donde informaron que solo se ha aplicado a los alumnos repetidores y de mal comportamiento.
