Por siete décadas Secundino Canito Moreno y Gabriel El Negro Chimbombó Vega se han dedicado al cultivo de la música típica popular panameña.
El primero nacido en Tres Quebradas, distrito de Los Santos. A sus 82 años de edad recuerda que se inició en la música en su infancia, heredando este arte de su padre, Esteban Moreno, quien ejecutaba la mejorana y el tambor.
A los ocho años tuvo su primer contacto con el violín. A los 12 años empezó a presentarse en bailes. “Yo enseñé a Dorindo Cárdenas (hoy su compadre) la ejecución del violín”. También, dice, le dio algunas instrucciones de acordeón, como a muchos otros músicos del patio. Como si fuera poco, se ha dedicado igualmente a la fabricación y ejecución de la mejorana.
Canito Moreno, como cariñosamente se le conoce en el mundo de la música típica popular panameña, también se ha destacado en la décima, la cual escribe y la canta.
Moreno es uno de los pocos artistas del país que ha compuesto en diferentes ritmos piezas para mejorana, violín y acordeón. Y si no fuera suficiente, se destaca de la misma forma en la elaboración de diferentes artesanías como zurrones, motetes, pilones, chácaras, sombreros y bateas.
Su versatilidad y contribución lo han llevado a ser objeto de reconocimientos, como el del prestigioso comité del Festival Nacional de La Mejorana en Guararé, por su aporte al folclor nacional. Es uno de los pocos en el país que se ha ganado 13 medallas de oro.
“Yo me muero por la música”, dice Canito.

