El presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, aseguró ante la Comisión de Presupuesto de esa entidad que “acogerán” la recomendación del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en cuanto al presupuesto del Legislativo para el año entrante.
Explicó que inicialmente la Asamblea había solicitado $206.8 millones para la vigencia fiscal de 2023. Sin embargo, el MEF les recomendó $150 millones, lo cual supone una diferencia de $56.8 millones.
Según expuso el diputado presidente ante la comisión, de ese total, $138.3 millones corresponden a funcionamiento y $11.7 millones, a inversión.
Adames, a diferencia de los jefes de otras instituciones, aseguró que entendían las motivaciones para el recorte y manifestó que se acogerá al mismo. No pidió a sus copartidarios y colegas de la Comisión de Presupuesto hacer gestiones para que se modificara la cifra y se les asignara más fondos. Esto, a pesar de que la recomendación del MEF implica un recorte de $51 millones en funcionamiento y $5.8 millones en inversión.
De esos millones recortados en funcionamiento, detalló Adames, $41 millones corresponden al renglón de servicios personales, donde se contabilizan los salarios y prestaciones del personal que labora en la institución.
Así compensan
No obstante, en años recientes, reportes de ejecución presupuestaria publicados por la entidad evidencian que el presupuesto del Legislativo es modificado constantemente a medida que avanza el año, a espaldas de la ciudadanía, y termina inflado por decenas de millones más de lo inicialmente solicitado.
Por ejemplo, para el 2022, el presupuesto aprobado a la Asamblea fue de $143.9 millones. Sin embargo, en agosto de este año, con distintas modificaciones, se había elevado a $200.4 millones.
Similarmente, en 2021, la Asamblea arrancó el año con $107 millones asignados, pero con diversas modificaciones, cerró el año con $200.9 millones.

