SALUD. TRASPLANTE DE óRGANOS.

Se buscan donantes de vida

Se buscan donantes de vida
Se buscan donantes de vida

"Hace dos semanas, mi hijo me comentó que si por casualidades de la vida sufría algún accidente que donara sus órganos. Y aquí estoy ".

Era una mujer que tenía los ojos inflamados de tanto llorar. Fue triste, cuenta Edilsa Pittí, doctora encargada de hacer el trámite para donar los riñones de un joven que apenas tenía 14 años cuando murió.

La doctora Pittí forma parte de un grupo de 20 médicos de la Caja de Seguro Social que se ha especializado en tramitar donaciones de órganos. Son quienes buscan los donantes e intentan convencer a los familiares de la importancia de "regalar vida". Recientemente, han lanzado una cruzada para promover las donaciones.

En Panamá, son muy pocos los que se ofrecen como donantes y pocos los que se atreven a cumplir la voluntad de un fallecido si no hay ningún documento de por medio.

Hasta julio de este año, más de 100 personas se encontraban en una lista de la Caja de Seguro Social en espera de un riñón, con escasas probabilidades de conseguirlo.

Quienes necesitan trasplantes de hígado, corazón o pulmones tienen que viajar a otros países donde los costos pueden alcanzar los 100 mil dólares. Países como Colombia, uno de los lugares a los que acuden los panameños en busca de vida, ya empiezan a poner restricciones debido a la escasez de donantes.

De hecho, el año pasado este país recibió el visto bueno de la OMS para regular su mercado y darle prioridad a sus ciudadanos. La práctica se extendió a los hospitales privados y el mismo escenario se esboza en el área.

Dificultades

Conseguir donantes no es una tarea fácil. En medio hay muchas barreras desde afectivas, psicológicas y religiosas hasta culturales. La más difícil de cruzar es la sentimental. El luto, la pérdida, el sentido de pertenencia y el desconocimiento se conjugan al mismo tiempo, dice Pittí.

Con el tema afectivo hay que ser muy cuidadoso. Primero porque algunos tienen la idea de que la persona sigue viva cuando el corazón late, pero no es así. Por otro lado, el aspecto cultural también juega un papel importante en Panamá. Por ejemplo, las creencias indígenas kunas hablan de que al extraer una parte del cuerpo se le arrebataría al fallecido parte de su alma, por lo que es casi imposible conseguir órganos entre ese conglomerado.

En carne propia

Fátima reconoce que precisamente por estas razones dudó en donar los riñones de su esposo, quien murió en un accidente automovilístico.

"Más tarde me di cuenta de que a través de la donación me resigné a su partida más rápido de lo que pensé. Un grupo de doctores me ayudó a pasar ese momento y pensé que el dolor, por lo menos dejó algo satisfactorio", cuenta.

Las donaciones son la tabla de salvación tanto para los enfermos como para el sistema público de salud. Los trasplantes son menos costosos que los tratamientos de hemodiálisis, por ejemplo, que en el caso panameño cuestan 13 millones de dólares anuales.

La región latinoamericana tiene un número elevado de pacientes con deficiencias renales crónicas que requieren trasplantes, según la OMS.

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