La ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Erika Mouynes, durante su participación este martes 3 de mayo en el “Primer Grupo de Trabajo Centroamérica-Caribe más la Unión Europea (UE)” que se escuche y atienda los desafíos que enfrentan los países de la citada región.
“Como centroamericanos y caribeños no solo queremos ser escuchados, queremos también que los desafíos que estamos enfrentando sean atendidos”, dijo Mouynes en presencia de representantes de 22 países y el alto representante para Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell.
Mouynes aclaró que “es una deuda histórica” que los países de la región tengan “una articulación única y eficaz”.
“Somos 22 naciones, podemos hablar con una voz única, alto y claro, apoyados con la fuerza de nuestros 22 votos si los ponemos todos en el mismo lado de la balanza, reclamemos nuestro peso específico que hoy está al alcance de nuestra mano”, indicó.
El tema principal de esta cumbre será el impacto global de la guerra en Ucrania.
Borrell llegó a Panamá este domingo 1 de mayo y se reunió con Mouynes y otros funcionarios de la Cancillería panameña.
El alto representante de la UE dijo que le interesa fortalecer lazos bilaterales y avanzar las relaciones de la Unión Europea con Centroamérica y el Caribe.
Del 18 al 20 de abril Panamá fue sede de la cumbre ministerial sobre migración, que tuvo como coanfitrión al secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken y la participación del secretario de Seguridad estadounidense, Alejandro Mayorkas.
Borrell, por su lado, recordó que esta cumbre se efectúa en medio de un contexto geopolítico “difícil”.
Añadió que más difícil que el realizado hace siete años cuando fue el último encuentro entre la UE, América Latina y el Caribe.
“Y estar aquí hoy con ustedes es para mí una oportunidad, que quiero agradecer, y utilizar en primer lugar para señalar la clara posición que ha tenido América Latina, en su conjunto, y en particular América Central y el Caribe en la condena de la agresión rusa a Ucrania”, dijo.
Añadió que con ello se demostró que la UE y América Latina y el Caribe tienen la misma interpretación de la Carta de las Naciones Unidas y del respeto de la soberanía e integridad territorial de los países.
“Tenemos ahora que trabajar juntos para afrontar las consecuencias de esta guerra, las consecuencias de esta guerra nos va a afectar a todos”, enfatizó el diplomático europeo.

