La Cancillería de Panamá confirmó este viernes 24 de julio que tiene identificados al menos 15 ciudadanos panameños vinculados al conflicto entre Rusia y Ucrania, una cifra que más que duplica los siete casos que hasta ahora habían salido a la luz.
Al mismo tiempo, una segunda denuncia fue presentada ante el Ministerio Público (MP) por el presunto reclutamiento, mediante engaños, de panameños para participar en la guerra.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Hoyos Boyd, explicó que la Cancillería comenzó a conocer estos casos desde noviembre de 2025 y que, desde entonces, mantiene gestiones diplomáticas con las autoridades rusas para obtener información sobre los ciudadanos panameños involucrados.
“Nosotros nos enteramos por primera vez de esta situación, yo le llamaría informal y clandestina, en el mes de noviembre del 2025. Desde ese momento hemos empezado a exigir información a través de notas dirigidas a la embajada de Rusia en Panamá y de nuestra embajada en Moscú a la Cancillería de Rusia”, señaló.
Según Hoyos Boyd, la entidad ha sostenido al menos cuatro reuniones presenciales con funcionarios de la Cancillería rusa y ha recibido respuestas oficiales sobre algunos de los casos.

Sin embargo, reconoció que el número de afectados podría ser mayor.
“Nosotros tenemos hasta la fecha una contabilización de casos que conocemos, pero no descartamos que pueda haber más casos porque esta información a nosotros nos va llegando también de manera informal”, indicó en EcoTV.
Consultado sobre cuántos casos mantiene registrados la Cancillería, respondió: “Nosotros tenemos aproximadamente 15”.
Cuando se le preguntó si esos 15 corresponden a panameños que participan en el conflicto armado, el viceministro añadió: “Yo no dudaría o no me sorprendería más bien que sean más”.
La cifra representa un aumento significativo respecto a la información publicada recientemente, que documentó la existencia de al menos siete panameños incorporados a las fuerzas de Rusia y Ucrania mediante contratos militares, registros y testimonios obtenidos por este medio.
Contratos voluntarios y denuncias de engaño
Hoyos Boyd explicó que las gestiones diplomáticas enfrentan limitaciones debido a la posición asumida por las autoridades rusas.
“Lo que argumenta la Cancillería de Rusia es que estas personas firman voluntariamente propuestas contractuales que son jurídicamente vinculantes según la normativa rusa y que ellos están bajo un contrato”, dijo.
Sin embargo, sostuvo que la información recopilada por Panamá muestra escenarios distintos.

“Hemos escuchado de todo un poquito, desde personas que están perfectamente claras a qué van, como personas a las que se les manifestó que iban a trabajar, por ejemplo, en maquinaria pesada o en seguridad privada y que posteriormente son engañadas”, manifestó el vicecanciller.
Segunda denuncia ante el Ministerio Público
Mientras la Cancillería actualiza el número de panameños identificados, el Ministerio Público )MP) recibió una segunda denuncia relacionada con el presunto reclutamiento fraudulento de ciudadanos para combatir en la guerra.
Se trata de un joven de 35 años de edad que fue contratado para un puesto de ayudante de cocina para trabajar en Ucrania, pero al llegar a ese país se le entregó un uniforme y se le informó que recibiría entrenamiento por una semana para luego ser transportado al frente de guerra con Rusia.
Tras no tener noticias por varias semanas, sus familiares decidieron acudir a las autoridades para presentar una denuncia formal por su desaparición y lograr ubicar su paradero.
Los familiares relataron que en una ocasión el joven logró comunicarse y le informó que pasó 15 días detenido tras negarse a viajar al frente de guerra en donde se desarrollaban combates entre las fuerzas ucranianas y rusas.
Con este nuevo caso, ya son dos las investigaciones abiertas por denuncias de familiares que aseguran que las víctimas fueron captadas mediante ofertas laborales y terminaron vinculadas al conflicto bélico.
La primera investigación fue abierta tras una denuncia presentada en Chiriquí por el caso de un joven que, según sus familiares, aceptó una oferta de trabajo en Rusia, pero habría terminado involucrado en la guerra. Las diligencias iniciales establecieron que salió de Panamá siendo mayor de edad y con su documentación en regla, aunque la investigación continúa para determinar si existió algún tipo de engaño o captación fraudulenta.
Exmiembros de fuerzas especiales de Panamá
En tanto, el exdirector de Senafront, Oriel Ortega, confirmó que varios comandos que recibieron entrenamiento de fuerzas especiales aceptaron ofrecimientos para combatir en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania o participar en en ejércitos particulares en conflictos que se registran en África.
Ortega detalló que existen reclutadores que están ofreciendo salarios de $2 mil hasta $3 mil mensuales para prestar servicios en esas regiones.
También explicó que otro método utilizado por los reclutadores es ofrecer trabajos como conductor de equipo pesado, pero cuando llegan al sitio de la oferta se percatan de que es para prestar servicios como combatientes.
A su vez, dijo tener conocimiento que varios panameños han muerto en el conflicto armado ruso-ucraniano, ya que se ha contactado con amigos y familiares sobre su muerte o desaparición. Entre ellos, el caso de dos jóvenes chiricanos.
El caso de los panameños reclutados también llegó a la Asamblea Nacional. Diputados solicitaron a la Cancillería investigar el alcance de estas redes de reclutamiento e identificar la forma en que operan las ofertas de empleo que terminan llevando a panameños hasta zonas de combate.
La Cancillería reiteró el llamado a la población a extremar las precauciones frente a ofertas de empleo relacionadas con países inmersos en conflictos armados, al advertir que algunas podrían ocultar mecanismos de reclutamiento que ponen en riesgo la vida de quienes las aceptan.
El caso Dante, revelado por ‘La Prensa’
Uno de los primeros casos conocidos fue el de Dante, un panameño que salió del país buscando una oportunidad y terminó en el frente de una guerra que parecía lejana.

Tras ser contactado por reclutadores en Europa, fue trasladado a territorio relacionado con el conflicto ruso-ucraniano, donde quedó atrapado en una estructura militar hasta que logró escapar.
Su relato, publicado en cinco entregas por La Prensa, describió un camino marcado por decisiones difíciles, reclutamiento y confusión, hasta terminar en territorio bajo control ruso. Aquella historia, lejos de ser un episodio aislado, abrió la puerta a nuevos testimonios de provincias como Coclé, Veraguas y, especialmente, Chiriquí.


