Ronny Rodríguez (alias Didier) y William Pittí (alias Guillermo), antiguos agentes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), se entregaron la tarde de este jueves 26 de marzo, luego de casi una década prófugos, y serán enjuiciados en abril como autores materiales en la trama de los pinchazos.
Alejandro Pérez, defensor de Rodríguez y Pittí, indicó que los dos se acercaron voluntariamente al Juzgado Primero Liquidador, a cargo de la juez Agueda Rentería, que los había declarado prófugos de la justicia y les había negado fianzas para evitar ser detenidos en, por lo menos, dos ocasiones. Ahora están en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), en Ancón.
Ambos son requeridos por su participación en la interceptación no autorizada de las comunicaciones de más de 150 “objetivos” desde el CSN, en los dos últimos años del gobierno de Ricardo Martinelli (2009-2014). Alejandro Pérez es o ha sido abogado de Martinelli y es segundo subsecretario general en el partido Realizando Metas (RM), fundado por el expresidente.
De momento, se han programado dos audiencias.
La primera será el 20 de abril, por la pérdida de la máquina pinchadora, adquirida por $13.4 millones a la empresa israelí MLM Protection, con fondos del extinto Programa de Ayuda Nacional (PAN). El CSN también utilizaba el software Pegasus, que se compró por $8 millones a la israelí NSO Group, cuyo paradero es igualmente desconocido.
En tanto, el 24 de abril, serán enjuiciados por la presunta comisión de los delitos de interceptación de telecomunicaciones sin autorización judicial y seguimiento y vigilancia sin autorización judicial. Como fecha alterna se estableció el 21 de mayo.
Por estos hechos, Martinelli fue extraditado y enjuiciado (en dos ocasiones), pero fue absuelto. Su defensa se aferró a que nadie lo observó dictar órdenes directas para realizar los espionajes. Martinelli, como mandatario, era presidente del CSN.
Los exdirectores del PAN, Gustavo Pérez y Alejandro Garúz -este último, consuegro de Martinelli-, fueron condenados a 5 años de prisión, cada uno. De hecho, cuando Pérez y Garúz fueron enjuiciados, Rodríguez y Pittí tenían que comparecer, pero no lo hicieron, pese a que desde entonces constaban órdenes de detención emitidas por el extinto Juzgado Decimosexto Penal, enviadas a la DIJ.
Ronny Rodríguez ha sido identificado como el funcionario del CSN que cada mañana acudía al Palacio de las Garzas para entregar un sobre al entonces gobernante Martinelli. Ahí iban informes y transcripciones de las comunicaciones de los “objetivos”, entre los que había políticos, funcionarios, magistrados, diplomáticos, periodistas, sindicalistas y empresarios opositores a Martinelli.
Además está la declaración de un testigo protegido que afirmó que Rodríguez y Pittí eran los encargados de manejar los equipos adquiridos a MLM y NSO Group, instalado en las oficinas del CSN. Añadió que ambos recibieron entrenamiento especializado y redactaban los informes sobre la información obtenida.
Alias Didier también ha sido identificado como la persona que transportó uno de los equipos del CSN a unas oficinas en Monteoscuro. Ahí está la sede de Importadora Ricamar, propiedad de la familia Martinelli.
Los agentes Júbilo Graell y Javier Quirós testificaron bajo juramento que, poco antes de que terminara el mandato de Martinelli, llevaron un anaquel en un vehículo oficial Toyota Hi Lux blanco, acompañados por Rodríguez. Graell y Quirós afirmaron que Didier llamó a Jaime Trujillo, entonces director del Servicio de Protección Institucional (SPI), antes de la mudanza. Después de la llamada, Didier se unió al grupo y dirigieron el vehículo hacia vía España, llegando finalmente a las oficinas de Importadora Ricamar, operadora de los Súper 99.
Esta fue la última vez que Graell y Quirós vieron el anaquel.
Trujillo fue director del SPI en los primeros meses de la administración del presidente José Raúl Mulino (entre julio y octubre de 2024).



