Después de tres años de atraso, la ciudad deportiva de Changuinola, en Bocas del Toro, Finca 8, fue inaugurada este jueves 9 de julio.
El proyecto, que se denomina “Complejo Deportivo Festival del Banano”, había sido licitado en la administración de Laurentino Cortizo (2019-2024) y debía estar listo en febrero de 2023.
El contrato de construcción, como figura en la licitación pública, establecía un plazo de ejecución de 540 días calendario a partir de la orden de proceder, que firmó el 9 de agosto de 2021 el entonces director del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), Héctor Brands, hoy imputado por presunto enriquecimiento injustificado.
El proyecto fue adjudicado a Constructora Riga Services, S.A. por $5.5 millones. La empresa ofertó una cantidad inferior al precio de referencia establecido por Pandeportes ($5.8 millones).
Sin embargo, una vez iniciados los trabajos surgieron situaciones que obligaron a modificar el alcance del contrato.
Según la documentación del proyecto, los daños encontrados en estructuras ya existentes eran “mucho más severos” que los contemplados originalmente, por lo que las reparaciones superficiales previstas resultaban insuficientes para garantizar la estabilidad de la estructura.
Esto hizo necesario incorporar refuerzos estructurales adicionales en los pedestales y en diversos elementos metálicos del gimnasio. A ello se sumó la presencia de dos postes del tendido eléctrico que invadían el área destinada a la pista de atletismo, lo que obligó a coordinar su reubicación antes de concluir esa parte del complejo.
Durante la ejecución también surgió la necesidad de manejar aguas provenientes de una servidumbre cercana. El contratista propuso construir un canal pluvial externo. Sin embargo, Pandeportes descartó esa alternativa al considerar que no era técnicamente viable y que excedía los límites establecidos para el proyecto.
Como consecuencia de estos cambios, el contrato fue modificado mediante una adenda, refrendada en diciembre de 2023. La modificación incrementó el valor de la obra en $167,030, elevando el costo total a $5.6 millones.
Adjuntos
Adenda refrendada.pdfLuego de la inauguración de este jueves, la Presidencia informó que esta primera fase del complejo deportivo comprendió la construcción de una arena multipropósito, un centro de alto rendimiento para deportes de combate, gimnasia artística y entrenamiento con pesas, así como una piscina olímpica techada con especificaciones internacionales y capacidad para 500 espectadores.
No obstante, existe una inconsistencia entre las cifras oficiales divulgadas sobre el costo del proyecto. Mientras los documentos publicados en PanamáCompra reflejan que, tras la última adenda al contrato, el monto ascendió a $5.6 millones, Presidencia señala que esta primera fase fue ejecutada con una inversión de más de $20 millones.
Además, el comunicado señala que los trabajos de la obra comenzaron el 30 de mayo de 2023, una fecha en la que, de acuerdo con el cronograma contractual, el proyecto ya debía haber sido entregado.
Hoy, el presidente @JoseRaulMulino develó la placa en la Ciudad Deportiva de Bocas del Toro, en Changuinola: una obra que marca un antes y un después para la provincia. 🏟️🇵🇦
— Presidencia de la República de Panamá (@presidenciapma) July 9, 2026
Instalaciones deportivas de primer nivel, para que las nuevas generaciones entrenen, compitan y se… pic.twitter.com/WSGf76VAai
Cabe resaltar que Riga Services concentró durante la administración pasada alrededor del 96% de las inversiones en infraestructura de la Caja de Seguro Social (CSS), con obras por aproximadamente $1,460 millones de una cartera total de $1,516 millones.
Además, es la misma empresa que instaló la grama de la cancha de juego del estadio Rommel Fernández, a un costo de $1.7 millones, un trabajo que fue muy cuestionado por las malas condiciones que mostró un día antes del partido de fútbol entre Panamá y México en las eliminatorias rumbo a Qatar 2022.
A su vez, Riga se había quedado con al menos seis contratos que sumaban más de $30 millones, en las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, la primera, bastión político del diputado del PRD, Benicio Robinson.
Licitación enfrentó retrasos
Antes de que iniciara la construcción, el proyecto enfrentó un prolongado retraso en su fase de licitación.
El acto público N.° 2020-1-35-0-01-LV-008168 fue publicado en PanamáCompra en septiembre de 2020 (en plena pandemia respiratoria de la covid-19), pero permaneció suspendido durante varias semanas luego de que se presentara una acción de reclamo contra el pliego de cargos, al detectarse inconsistencias.
El recurso fue presentado el 5 de octubre de 2020. Posteriormente, mediante la Resolución N.° DF-606-2020 del 19 de octubre de ese año, la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) ordenó la suspensión del proceso mientras se corregían las observaciones formuladas. La licitación se reactivó el 11 de noviembre de 2020, tras la publicación de la Adenda N.° 5.
Entre las principales deficiencias señaladas figuraban requisitos considerados restrictivos para los consorcios participantes, al exigir que únicamente la empresa líder acreditara la capacidad financiera y presentara referencias bancarias, pese a que la normativa permite que cualquiera de sus integrantes cumpla esos requisitos.
Asimismo, la DGCP detectó la ausencia del formulario oficial para las referencias bancarias, exigencias restrictivas relacionadas con los fabricantes de luminarias LED, contradicciones en los años de experiencia requeridos para el ingeniero residente y discrepancias sobre la vigencia de la fianza de propuesta, que establecía plazos distintos según el documento consultado.
Las correcciones obligaron a modificar en repetidas ocasiones el calendario del proceso mediante seis adendas. Tras levantarse la suspensión, la apertura de sobres fue reprogramada primero para el 2 de diciembre y posteriormente para el 16 de diciembre de 2020, fecha en la que finalmente se realizó.
En un inicio, seis empresas mostraron su interes en participar de la licitación, pero al final solo dos lograron llegar a la comisión evaluadora: Riga y Corporación Basilio. Esta última, según el informe de evaluación, los cronogramas presentados por la empresa no contaban con la firma del representante legal y tampoco estaban firmados ni sellados por el profesional idóneo que los elaboró.
