El Colegio Médico de Panamá y 41 sociedades médicas reiteraron que el proyecto 525 –que modifica la Ley 43 de 2004 sobre el régimen de certificación y recertificación de los profesionales y especialistas técnicos de la salud– es lesivo y atenta contra la salud de la población panameña.
Este proyecto, que la semana pasada entró a la agenda del pleno de la Asamblea Nacional para su segundo y tercer debate, mantiene la aspiración de diferir la certificación médica para después del internado “en las carreras que tienen este requisito y en las demás carreras, una vez se obtenga el título”.
Según estas organizaciones, el examen de certificación “es una herramienta internacional que además de garantizar la calidad del profesional que ingresa al sistema sanitario sirve también para evaluar a las universidades formadoras y equiparar los estudios y enseñanzas dentro de una profesión tan delicada a cargo de la salud”. Asimismo, permite asignar por méritos académicos las plazas de internado.
Por lo tanto –expresaron los gremios en un comunicado– posponer el examen de certificación, luego de finalizado el internado, pone en peligro a la población más vulnerable del país. Indicaron que desde que se aplica el examen “ningún médico durante el internado ha sido cesado o expulsado por incompetencia profesional”.
Así las cosas, el Colegio Médico de Panamá y las 41 sociedades médicas solicitaron que el proyecto de ley 525 sea retirado inmediatamente de la Asamblea Nacional y no se proceda con su discusión.
El proyecto –impulsado por los diputados perredistas Mariano López y Crispiano Adames– ha sido blanco de críticas en las últimas semanas.
El pasado 5 de marzo, una resolución del Consejo Interinstitucional de Certificación Básica en Medicina bajó el puntaje para aprobar el examen previo al internado pero, tras cuestionamientos, esa resolución fue derogada.

