La premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, asistió este domingo a una misa celebrada en la Catedral Basílica Metropolitana Santa María La Antigua, en Panamá, en memoria de las víctimas y afectados por los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio.
La eucaristía fue presidida por monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, quien dedicó su homilía a las familias que perdieron seres queridos, viviendas y bienes durante la emergencia, así como a quienes permanecen heridos, desplazados o en labores de rescate.
“Hoy venimos con el corazón profundamente conmovido por el sufrimiento de un pueblo hermano”, expresó Ulloa al iniciar su mensaje. Señaló que la misa era ofrecida por las víctimas del terremoto, sus familiares y por quienes han trabajado para rescatar vidas, aliviar el dolor y reconstruir la esperanza.
Durante la homilía, el arzobispo se dirigió especialmente a los venezolanos presentes en la catedral y a quienes siguieron la ceremonia desde Venezuela y otros países. Ulloa saludó a Machado y le manifestó cercanía y oraciones para que continúe en la responsabilidad que ha asumido al servicio de Venezuela.

El prelado también se refirió a la experiencia de miles de venezolanos que han debido migrar y comenzar de nuevo fuera de su país. Mencionó a las familias separadas, a los jóvenes que mantienen la expectativa de un mejor futuro y a quienes cargan con una nostalgia que, dijo, muchas veces no se refleja en el rostro, pero permanece en el alma.

“A Venezuela le han podido quitar y robar muchas cosas durante estos años, pero no le han podido quitar y robar su esperanza”, afirmó Ulloa. Luego insistió: “No permitan que nadie les robe la esperanza. No permitan que el cansancio se convierta en resignación ni que las heridas apaguen su sueño”.

El arzobispo sostuvo que Panamá y la Iglesia deben acompañar al pueblo venezolano en medio de la tragedia. “Esta es también su casa, no queremos que se sientan simplemente acogidos, queremos que se sientan familia”, expresó, al recordar que “cuando ustedes lloran, nosotros queremos llorar con ustedes”.

En la parte final de la misa, Ulloa anunció que las colectas realizadas este domingo en las iglesias del país serán canalizadas mediante Cáritas Nacional Panamá, en coordinación con Cáritas Venezuela, con el objetivo de que la ayuda llegue a las familias afectadas por los terremotos.

Al concluir la eucaristía, María Corina Machado señaló que los venezolanos viven “un profundo dolor”, pero unidos por la fe y la convicción de que el país podrá recuperarse. “Venezuela se va a levantar con más fuerza que nunca”, dijo, al tiempo que agradeció a Panamá y a su población por la acogida brindada a quienes han debido salir de su país.
El más reciente balance oficial señala que el doble terremoto dejó 2,954 fallecidos y 16,592 heridos. También se reportaron 6,462 personas rescatadas y 16,309 personas que perdieron sus viviendas, mientras se habilitaron 80 campamentos transitorios para atender a los damnificados. Además, se contabilizan 856 edificios afectados y 190 colapsados.

Ulloa cerró su mensaje con una petición de oración por Venezuela y por las víctimas de la emergencia. “Cuando la tierra tiembla no solo derrumba edificios, también se tambalean muchas seguridades humanas. Sin embargo, hay un lugar que nunca se derrumba: el corazón de Cristo”, manifestó.

Insistió en la necesidad de descansar y dejar las cargas ante Jesucristo. Al finalizar la misa se entonó Venezuela, un cántico que se ha convertido en un himno de todos los venezolanos: “Llevo tu luz y tu aroma en mi pielY el cuatro en el corazónLlevo en mi sangre la espuma del marY tu horizonte en mis ojos”.

