La crisis financiera que atraviesa la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) volvió a quedar en evidencia este jueves 11 de junio, luego de que el contralor general de la República, Anel Flores, afirmara que la institución carece actualmente de los recursos económicos necesarios para cumplir con el pago de su planilla.
Según explicó, la suspensión de los desembolsos no responde a una decisión de la Contraloría General de la República, sino a la falta de fondos disponibles en las cuentas de la universidad.
Flores sostuvo que la situación es consecuencia de un manejo administrativo deficiente acumulado durante los últimos años. “La Unachi no tiene plata para pagar su planilla”, señaló el funcionario, quien aseguró que el problema financiero es de conocimiento público y refleja las dificultades presupuestarias que enfrenta la casa de estudios superiores.

Actualmente, la universidad cuenta con una planilla de aproximadamente 2 mil funcionarios entre personal docente y administrativo. El costo mensual de esa planilla ronda los 6 millones de dólares y algunos de sus colaboradores perciben salarios superiores al del presidente de la República, José Raúl Mulino.
De hecho, alrededor de 500 funcionarios devengan salarios que oscilan entre los 5 mil y los 10 mil dólares mensuales.
Ante esta situación, el contralor precisó que corresponde ahora a las autoridades universitarias gestionar soluciones junto con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con el fin de encontrar mecanismos que permitan superar la falta de liquidez.
Decisiones internas
En medio de cuestionamientos y protestas surgidos dentro de la universidad, Flores marcó distancia de los asuntos relacionados con la gobernanza interna de la Unachi. Aunque reconoció haber escuchado planteamientos sobre posibles renuncias de funcionarios universitarios, entre ellos los vicerrectores, subrayó que no intervendrá en decisiones que corresponden a la autonomía de la institución.
Este miércoles, el rector encargado de la Unachi, Pedro González, sostuvo una reunión a puerta cerrada con la ministra de Educación, Lucy Molinar. Precisamente, uno de los temas tratados fue la situación presupuestaria de la universidad.

Mientras que este jueves, González convocó una reunión con los decanos y las direcciones de Presupuesto y Finanzas. Entre los temas previstos figuran los gastos de representación, la posible eliminación de vicerrectorías y la situación de docentes jubilados que continúan laborando con salarios elevados, entre otros asuntos.
La polémica
La crisis financiera que hoy mantiene en vilo a la Unachi ocurre en medio de una serie de investigaciones que han puesto bajo escrutinio la gestión administrativa de la institución. Desde finales de 2024, la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) abrió pesquisas por presuntas prácticas de nepotismo, revisando inicialmente 55 casos y ampliando posteriormente la investigación a 86 funcionarios por posibles vínculos familiares dentro de la universidad.
A las denuncias por nepotismo se sumaron los cuestionamientos sobre el reconocimiento de títulos académicos utilizados para ascensos y beneficios salariales. El Ministerio Público inició investigaciones sobre el uso de títulos obtenidos en universidades extranjeras para reclasificaciones y mejoras salariales dentro de la institución. De acuerdo con la información examinada por las autoridades, alrededor de 110 docentes habrían presentado estas credenciales, mientras se analiza si de ellas se derivaron ventajas económicas o administrativas.

Las auditorías también han dirigido la atención hacia el crecimiento de la planilla y la sostenibilidad financiera de la universidad. En abril de 2026, autoridades universitarias informaron ante la Asamblea Nacional que, pese a contar con un presupuesto aproximado de 72 millones de dólares, la ejecución de gastos alcanzó los 91 millones.
Además, se revelaron deudas relacionadas con obligaciones laborales y aportes a la seguridad social, lo que incrementó la presión sobre las finanzas de la institución.


