El canciller de Costa Rica, Manuel Tovar, denunció ante la 56 Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) la “persistente y creciente presencia” de fuerzas militares rusas y de organizaciones consideradas terroristas, como Hamás y Hezbolá, en Nicaragua.
Durante su intervención el martes en el debate sobre la situación de Nicaragua, el jefe de la diplomacia costarricense expresó la preocupación de su país por lo que describió como amenazas a la seguridad regional derivadas de la presencia de estos actores en territorio nicaragüense.
“Señor Presidente, Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y creciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hezbolá”, afirmó.

Tovar reveló además que, apenas un día antes de su discurso, el lunes, las autoridades costarricenses detuvieron a varias personas presuntamente pertenecientes o vinculadas a Hamás.
“Justo el día de ayer, varios individuos pertenecientes o vinculados al grupo Hamás fueron detenidos por las fuerzas policiales en mi país”, contó.
Minería ilegal
El canciller también alertó sobre la proliferación de delitos asociados a la minería ilegal en zonas fronterizas con Nicaragua, una actividad que, según dijo, genera consecuencias ambientales, económicas y sanitarias, además de representar riesgos para la seguridad y la estabilidad de Costa Rica y Centroamérica.
Las declaraciones se produjeron durante la discusión de una declaración aprobada por la Asamblea General de la OEA, en la que los Estados miembros expresaron preocupación por el deterioro de la situación democrática y de los derechos humanos en Nicaragua.
Costa Rica designó formalmente en abril de 2026 a Hamás y Hezbolá como organizaciones terroristas, junto con los hutíes de Yemen y la Guardia Revolucionaria de Irán, mediante una decisión de su Consejo de Seguridad Nacional.

Costa Rica valoró que el organismo hemisférico manifestara inquietud por las denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, restricciones a las libertades fundamentales y la persecución y el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe en ese país.
Durante su discurso, Tovar también deploró el fallecimiento de Brooklyn Rivera, líder indígena miskito, defensor de los derechos de los pueblos indígenas y beneficiario de medidas de protección del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.
“Costa Rica continuará actuando con firmeza para garantizar que todos los responsables comparezcan ante la justicia y que ninguna forma de violencia o intimidación encuentre su espacio en la impunidad”, manifestó.

El canciller reafirmó además el compromiso histórico de Costa Rica con la defensa de los derechos humanos, la democracia y el Estado de derecho, así como con la protección de las decenas de miles de nicaragüenses que han encontrado refugio en territorio costarricense.
Asimismo, aseguró que su país continuará acompañando los esfuerzos de la OEA, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y otros mecanismos internacionales en favor de la verdad, la justicia, la reparación y el pleno restablecimiento de las libertades y garantías democráticas en Nicaragua.
El discurso de Tovar se dio en el contexto de las fricciones diplomáticas en la región por la situación política nicaragüense y las denuncias sobre el deterioro de las libertades civiles bajo el gobierno de Daniel Ortega.

