Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas

Una llamada en la madrugada marcó el inicio de más de 10 horas ininterrumpidas de trabajo periodístico, miedo y fe, mientras Caracas era bombardeada y la noticia se abría paso desde el exilio.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Mi propia oficina satelite en casa. LP/Katiuska Hernández

Una noche que terminaba como tantas otras, con algo de insomnio, pero al final me venció el sueño. Había pasado solo hora y media desde que puse la cabeza en la almohada cuando sonó uno de los teléfonos celulares que tengo. Por el tono supe que era el móvil del trabajo, ese número que conocen decenas de personas, entre fuentes informativas y allegados.

La llamada que nos prometimos hacernos llegó. Una colega periodista venezolana, residenciada en Panamá tras el cierre de RCTV, Soraya Castellanos, me avisaba lo que muchos intuíamos que podía pasar en algún momento, no solo por la llegada de tropas al Caribe desde agosto, sino por años y años de violaciones a los derechos humanos, represión y muchas otras irregularidades que pisoteaban la democracia en la tierra de Bolívar.

“Katiuska, están bombardeando”, le escuché decir, entre dormida. “Te mando los videos”, continuó.

Lo primero que pensé fue: ¿dónde puse los lentes?, porque ya a los 51 no veo bien… El corazón no dejaba de palpitar, los nervios se apoderaron de mí, no podía respirar… pero sabía lo que tenía que hacer.

Con un teléfono llamaba a la familia en Caracas. Repicaba y no contestaban. Seguí intentando… Con el otro llamaba a los compañeros de noticias para que se activaran y me ayudaran a escribir. Me temblaban las manos. Alcancé a encender la computadora. Tres pantallas que desde hace más de cinco años permanecen en mi sala como una oficina satélite de teletrabajo desde la pandemia, cobraban más importancia que nunca: mi propia redacción de noticias estaba lista.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
mapa / BBC

Pero ¿cómo podía escribir un titular sin saber cómo estaba mi gente? Caracas estaría bajo fuego. “Dios mío, ten misericordia de todos…”. Lloraba, oraba y sabía que tenía que escribir, publicar la noticia. Tenía que hacerlo, y ya.

Getzalette Reyes, a quien también llamé, se conectó conmigo. Me decía: “Respira, respira, tranquila… ya vamos a reseñar todo juntas, pero respira y que tu mamá no se entere…”.

Era la 1:00 a.m., hora Panamá. Mi mamá me vio trabajando y me dijo: “Ah, ya es tu turno, yo seguiré durmiendo”. La reina Victorita (88 años) cerró la puerta del cuarto, siguió durmiendo y no se enteró de nada hasta que salió el sol. Para ese entonces, la historia ya estaba más clara que la luz.

Alcancé a escribir el titular: Urgente: reportan bombardeos sobre varios puntos en Caracas, Venezuela. Agregué una línea y publiqué cerca de la 1:30 a.m., con una captura de un video. La solté. Getzalette la completó. Yo seguía sin poder respirar bien…

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Imágenes de explosiones en Caracas. La primera captura de imágen de un video que se subió.

La llamada finalmente fue contestada. Mi familia estaba bien. Escuchaban de lejos los bombardeos. No sabían dónde habían caído, pero estaban bien.

Me quedé, extrañamente, tranquila para seguir una jornada que se extendería por más de 10 u 11 horas seguidas y sin dormir.

De la primera noticia se realizaron y guardaron más de 90 versiones, agregando datos, subiendo videos, más fotos y actualizaciones constantes.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Se reportan múltiples explosiones sobre Caracas, Venezuela.

A medida que avanzaban las horas, y como es habitual en jornadas de alta intensidad informativa, la cobertura se fue ampliando con la incorporación de más periodistas, atentos a cada transmisión en vivo, conferencia de prensa y reacción oficial.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Las actualizaciones eran constantes en el sitio web de La Prensa.

La adrenalina se apodera del cuerpo y los periodistas funcionamos en automático: publicar noticias, subir fotos, agregar videos, hacer tarjetas para redes sociales, consultar fuentes, escuchar reportes en vivo.

Un chat de experiodistas de El Nacional, de donde vengo, estaba más activo que nunca. Sentí que todos estábamos de nuevo en la vieja redacción de Puerto Escondido, en el centro de Caracas, o en Los Cortijos, sede que fue expropiada por el régimen.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Una de las últimas portadas impresas de El Nacional en Venezuela, en el año 2018. Ya estaba yo en Panamá desde el 2014.

Por las bocinas escuchaba la transmisión en vivo de la red ARI (Alianza Rebelde Investiga), con medios como El Pitazo, Runrunes, Tal Cual y Efecto Cocuyo. Con excompañeros de Venezuela fue más claro entender lo que sucedía y diferenciar lo que era noticia de la lluvia de fake news que llegaban por redes sociales.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Periodistas de Tal Cual, Alianza Rebelde Investiga, El Pitazo y Efecto Cocuyo informando sobre los sucesos en Caracas y regiones vecinas.

Seguía escribiendo, aunque mi espíritu permanecía inquieto: cuántos daños, cuántos muertos, cómo están todos, dónde están cayendo esos misiles. Dios, ten misericordia. Oraba, escribía, reportaba… No había alegría ni ánimo de celebrar nada. Mi tierra estaba bajo fuego. Tenía que escribir, tenía que reportar todo, sin darme permiso de analizar si aquello estaba bien o mal.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Portada de La Prensa de este domingo 4 de enero de 2026.

La noche anterior, una oración en la iglesia me había llenado de fuerzas. El año 2026 será de muchos retos. La gente suele hacer listas de deseos; desde hace tiempo no hago ninguna de forma literal, pero en la mente siempre están la familia, la libertad de Venezuela, la salud, la situación económica personal. Todos estamos en lo mismo…

No sé si algunos deseos ya se han cumplido. Solo veo que se avecina una transición en Venezuela, de la que aún no espero nada.

Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron capturados. Piezas del chavismo que podían ser manejadas desde Cuba, pero no las más fuertes del clan. Los verdaderamente fuertes siguen. Se negociará con ellos, es inevitable. Así comenzaban a caer los análisis con esa hipótesis confirmada por Donald Trump, más tarde.

Cuando sonó el teléfono: así viví la noche del bombardeo en Caracas
Algunos venezolanos en Panamá se han reunido en el Parque Urracá. LP/Anel Asprilla

La oposición, con Edmundo González y María Corina Machado, aún no tiene su tiempo, dicen desde Washington. En el exilio, muchos no pierden la esperanza y celebran alzando la bandera en territorio ajeno, con el permiso que nos dan para respirar una libertad largamente añorada desde la distancia.

Esta es una historia que no ha terminado y que seguiré viviendo, como pocos periodistas que estamos en el extranjero, con la fortuna de seguir escribiendo y reseñando, desde la web y desde la tinta impresa.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Urgente: Reportan bombardeo sobre varios puntos en Caracas, Venezuela. Leer más
  • Ifarhu 2026: centros y horarios para el pago de becas de este 5 de enero. Leer más
  • Tras los bombardeos, Estados Unidos prohíbe vuelos hacia Venezuela y aerolíneas suspenden operaciones. Leer más
  • Pagos a jubilados y pensionados 2026: fechas por ACH y cheque según la CSS. Leer más
  • Concurso General de Becas Ifarhu: los requisitos que debe cumplir para participar. Leer más
  • MiAmbiente confirma que se exportarán 476 mil de toneladas de roca de la mina de Donoso. Leer más
  • La captura de Maduro revive el precedente de Noriega en Panamá. Leer más