El paseo general Esteban Huertas, más conocido como Las Bóvedas, es uno de los lugares de mayor esparcimiento y belleza con que cuenta el Casco Antiguo y que frecuentan cientos de turistas.
Ayer, autoridades de la alcaldía capitalina, de la Oficina del Casco Antiguo (OCA) y del Instituto Nacional de Cultura (Inac) reinauguraron dicha vereda marina a un costo de 20 mil dólares, luego que una tormenta barriera las arcadas con las pérgolas que sostenían floridas buganvillias y faroles que recreaban a transeúntes.
Esto incluyó el embaldosado del nivel superior, que mostraba numerosas fracturas, nuevas luminarias y bancas.
Por ello, tanto el alcalde, Juan Carlos Navarro, como el director de la OCA, Ariel Espino, y el director del Inac, Reinier Rodríguez, exhortaron a los vecinos de San Felipe a ser vigilantes celosos de este rincón, dado que se ha observado que parejas de novios rompen los faroles clásicos para procurarse oscuridad; los indigentes se roban los cables y tubos de metal para venderlos por hierro, al igual que los mosaicos del paseo.
Los vecinos del área plantean que la Policía de Turismo debe brindarle mayor vigilancia nocturna al área, ya que después de medianoche antisociales hacen de las suyas y destruyen lo que es remozado.
Los trabajos son parte del proyecto "Revive el Casco", que busca poner en valor el área.

