La directora de la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai), Sheyla Castillo, sostuvo que las investigaciones por presunto nepotismo en la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) no solo confirmaron irregularidades, sino que dejaron al descubierto prácticas administrativas que, según dijo, contravienen el Código de Ética y las normas sobre conflicto de interés.
Castillo enfatizó que los hallazgos no responden a percepciones ni a presiones externas, sino a expedientes “sólidos y debidamente sustentados”, producto de un análisis técnico que —aseguró— refleja con claridad la realidad interna de esa casa de estudios superiores.
Como se recordará, Antai recomendó recientemente la destitución de 29 funcionarios de la Unachi. No obstante, la funcionaria detalló que, además, mantiene abiertas 40 investigaciones.

Aclaró que Antai no es un ente de designación, sino que su rol, conforme a la ley, es analizar los casos y emitir recomendaciones sustentadas en expedientes “robustos”.
Otros casos
Castillo detalló que el alcance de las actuaciones no se limita a la Unachi. En el último período, la entidad también ha recomendado la separación de cerca de 20 funcionarios de otras dependencias del Estado y ha impuesto sanciones pecuniarias que rondan los 40 mil dólares, cuando así corresponde. “Trabajamos con expedientes sólidos”, subrayó al defender el sustento técnico de cada resolución.
El mensaje, añadió, va dirigido especialmente a los funcionarios de alto mando y a quienes ocupan cargos de designación: deben conocer y cumplir el Código de Ética en materia de nepotismo y conflicto de interés.
En el caso específico de la Unachi, sostuvo que la evidencia está contenida en los propios expedientes y reiteró que, además de los 29 casos recomendados para destitución, aún hay 40 procesos en curso.
La directora anunció que Antai está recopilando información de todas las entidades del Estado para verificar si han acogido o no las recomendaciones emitidas durante el último año.

Con esos datos, dijo, se publicará un comunicado en los próximos días para informar a la ciudadanía qué instituciones han cumplido. Precisó que solo resta recibir la respuesta de la Universidad de Panamá para cerrar ese balance.
Consultada sobre si ha sostenido conversaciones con la rectora, Etelvina Medianero de Bonaga, por los señalamientos de nepotismo, Castillo fue tajante: no mantiene acercamientos con autoridades y prefiere trabajar “de manera prístina” con los expedientes.
“Mis acercamientos son con los casos, no con las personas”, afirmó al reiterar que el proceso se rige por la documentación y las pruebas recabadas.
Planilla de la Unachi
La Unachi ha sido objeto de cuestionamientos no solo por las investigaciones de nepotismo, sino también por el tamaño y la composición de su planilla laboral.
Según datos de la Contraloría, la planilla global de la universidad incluye alrededor de 2,000 colaboradores entre docentes y personal administrativo, de los cuales más de 200 perciben salarios de 7,000 dólares o más al mes —una cifra comparable al sueldo del presidente de la República—, lo que genera un impacto aproximado de 1.5 millones de dólares mensuales solo en ese grupo y cerca de 18 millones de dólares al año en remuneraciones elevadas.
Estos datos han alimentado las críticas sobre la gestión de los recursos públicos en la casa de estudios, ya que se señala que esa proporción de sueldos altos podría no ajustarse al mérito académico o a las necesidades institucionales, sino responder a prácticas de favorecimiento interno.
Además, la revisión de la planilla forma parte de las investigaciones de la Antai por presunto nepotismo y conflicto de interés, que hasta ahora han alcanzado a decenas de funcionarios en ese centro académico. Una de las figuras más polémicas en medio de este debate es la rectora, Etelvina Medianero de Bonaga.


