El exdirector del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Idaan), Juan Antonio Ducruet, afirmó que su sucesor en el cargo, Rutilio Villarreal, era conocido de todos los contratos que adjudicó para el suministro de agua a través de camiones cisterna.
Eso es así porque Villarreal aprobó la adquisición de estos servicios como parte de la junta directiva del Idaan, en representación de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
“Todas las contrataciones de todos los cisternas que están en este momento, las pasadas y las presentes, fueron aprobadas en la junta directiva [del Idaan] y tienen la firma del señor Rutilio [Villarreal] o de su suplente [Gonzalo Barahona], que actualmente trabaja con él como director de Contrataciones del Idaan”, afirmó el ingeniero.
Ducruet culpó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por la deuda de $51.8 millones con los proveedores de cisternas, porque ese ministerio no asignó la correspondiente partida presupuestaria de inversión. Eso retrasó el refrendo de los contratos que respaldan esos pagos.
Villarreal dijo la semana pasada que había encontrado una deuda de $51.8 millones, de los cuales $32 millones no tienen partida presupuestaria. El resto fueron servicios que se solicitaron sin que siquiera mediara un contrato.
Para el año 2024, hay 39 contratos con 14 proveedores, por un monto total de $23.8 millones. Ducruet insistió que todos fueron adjudicados a través de actos públicos que se encuentran en Panamá Compras.
“Los servicios de distribución de carros cisterna son servicios permanentes de los cuales dependen más de 200 mil personas que reciben agua por carro cisterna. Y las partidas son una obligación del MEF”, resaltó.
Empresas favorecidas
Ducruet negó que existiera algún favoritismo en la adjudicación de los contratos.
Una sola empresa, llamada Logística, Distribución y Transporte Zupri, S.A., obtuvo 10 de los 39 contratos adjudicados para el servicio de cisternas. Esos 10 contratos representan el 37.9% del monto total adjudicado. Su presidente y representante legal es Ameth Ocaña Barba.
Esta sociedad ha sido vinculada al exdiputado Edwin Zúñiga, ya que una auditoría de la Contraloría encontró que Ocaña y Juan Alberto Romero estaban en la planilla legislativa asignada a Zúñiga entre julio de 2014 y diciembre de 2016, al mismo tiempo en que cotizaban cuotas a la Caja de Seguro Social (CSS) como empleados de Transporte Zupri, S.A.
Transporte Zupri, S.A. es una empresa presidida por Zúñiga y, según él, no guarda relación con aquella que es proveedora del Idaan.
Para Ducruet, “evidentemente se entiende el morbo, se entiende toda la parte política”.
“Créeme que nosotros lo investigamos. Si hubiéramos podido encontrar algo para no tener este golpe reputacional en el Idaan, no lo hubiéramos asignado... Por eso te digo que sí es morbo, porque si lográramos demostrar, es más, si alguien me lograra demostrar un vínculo entre Zúñiga y la empresa, yo mismo hubiera puesto la denuncia, pero no lo hay”, resaltó.
Aunque el exdirector del Idaan sostiene que nunca se presentó una denuncia, el caso sí llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, ya que el entonces contralor Federico Hubert solicitó que se investigara a Zúñiga. Al final, la Corte no admitió la denuncia, por considerar que la auditoría de la Contraloría no reunía los requisitos de idoneidad y eficacia necesarios para establecer, al menos indiciariamente, que hubo peculado.
Invasiones, el principal problema
Ducruet recomendó que el Idaan compre 100 cisternas y “se ponga a repartir agua” como alternativa para reducir el costo de la distribución en las comunidades que no son clientes del Idaan, aunque considera que los montos no serán inferiores a los actuales.
Consideró necesario invertir en la instalación de redes de agua para estas comunidades informales que crecen en el país. Este gasto millonario no se debe a los clientes del Idaan, según Ducruet, sino a la invasión de tierras en sectores como Arraiján y las Garzas de Pacora.
“Eso ha ido creciendo. Cada vez que se da una invasión, se le distribuye agua a través de carros cisterna, y realmente eso es un pasivo social del Estado que durante la pandemia creció muchísimo”, puntualizó.