La Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) atraviesa una crisis financiera y de confianza. Así lo reconoció su nuevo rector de la entidad, Absel Navarro, durante el sustento de la partida presupuestaria de la institución ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional.
El problema va más allá de pedir dinero para cerrar el año: la universidad tiene obligaciones de planilla vencidas, deudas con la Caja de Seguro Social (CSS), un déficit presupuestario que compromete su funcionamiento y un recorte de aproximadamente $32 millones.
La administración de Navarro solicitó $7.7 millones este lunes 28 de septiembre destinados a cubrir las tres últimas quincenas pendientes: la segunda de agosto y las dos de septiembre.

Los detalles
El pedido expone la dimensión de la crisis financiera que enfrenta la universidad. Del monto solicitado, $2.9 millones corresponden a sueldos fijos de la administración general, $5.3 millones a docentes y $51,199 al personal de investigación.
Navarro atribuyó el faltante a la insuficiencia presupuestaria, la acumulación de obligaciones vencidas y la falta de recursos para garantizar la continuidad institucional. El rector advirtió que, sin una corrección de fondo, el problema no terminará con el cierre de 2026: “El próximo año vamos a estar en las mismas condiciones de déficit presupuestario”.
La nueva administración intenta contener el gasto mientras reclama recursos para sostener la planilla. Navarro informó que redujo en 40% los gastos de representación y los sobresueldos, una medida que, según sus cálculos, generará un ahorro de $350 mil.
También eliminó nueve direcciones y subdirecciones y ordenó reducir los gastos de electricidad, viáticos y telefonía. Son las primeras medidas de una administración que, según el rector, encontró una universidad sumida no solo en números rojos, sino también en una crisis de confianza.
Los cuestionamientos
Luis Duke, diputado de Vamos, puso el foco en las inconsistencias sobre la deuda con la CSS, que supera los $18 millones.
El diputado recordó que el propio traslado de partidas contiene información sobre compromisos acumulados y cuestionó que recursos destinados a cubrir obligaciones de la universidad hayan terminado afectando el pago a la seguridad social. “Necesitamos claridad con respecto a los pagos de la cuota obrero-patronal de la Unachi”, reclamó.
Por su parte, Yamireliz Chong, también diputada de Vamos, quiso determinar si, mientras se pagaban los salarios, la universidad retenía a los trabajadores las cuotas correspondientes sin transferirlas al Seguro Social, o si los funcionarios recibían únicamente el salario neto.
La explicación que recibió fue que, tras la reducción del presupuesto de $108 millones en 2024 a $72 millones en 2025, los recursos de la universidad alcanzaban para cubrir salarios y compromisos solo hasta julio.
A partir de agosto, el pago se hizo mediante la Cuenta Única del Tesoro, pero únicamente por el monto neto de los trabajadores, dejando pendientes los descuentos y deducciones, incluidas las cuotas de seguridad social.
La depuración
El diputado de Vamos Jonathan Vega planteó que la crisis financiera de la Unachi pasa también por revisar su estructura de personal. “En Unachi hay que hacer una depuración”, afirmó.
Uno de los puntos que puso sobre la mesa la Comisión de Presupuesto fue el retiro de profesores. Autoridades de Unachi reconocieron que la universidad mantiene 124 docentes mayores de 70 años. Su salida, según las estimaciones presentadas, permitiría ahorrar unos $10 millones al año.
Pero el ahorro no sería inmediato. La universidad calcula que tendría que desembolsar $19.8 millones para cubrir las prestaciones laborales de los profesores que se retiren.
El debate apunta directamente a la planilla, uno de los mayores pesos financieros de Unachi: unos $7 millones al mes. Para los diputados de la Comisión de Presupuesto, revisar el tamaño y el costo de esta estructura es parte del saneamiento financiero que enfrenta la universidad.
La exrectora Etelvina Medianero de Bonagas, quien estuvo 13 años al frente de Unachi, es señalada por las actuales autoridades de haber dejado a la institución sumida en una crisis financiera.


