La mañana del 9 de enero de 2026 comenzó con un acto solemne en la Llama Eterna del Centro de Capacitación Ascanio Arosemena de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
El presidente José Raúl Mulino encabezó la ceremonia en conmemoración de la Gesta Patriótica de 1964, una fecha que marca uno de los episodios más sensibles de la lucha por la soberanía panameña.
A las 8:30 a.m., el mandatario colocó una ofrenda floral en honor a los mártires del 9 de enero, en un gesto que abrió la jornada oficial. La ceremonia reunió a autoridades del Ejecutivo y a representantes de distintas instituciones, en un ambiente de recogimiento y memoria histórica.
Poco después, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, ofreció el discurso de fondo, centrado en el legado de los jóvenes que enfrentaron la violencia en defensa del pabellón nacional.

El canciller afirmó que el 9 de enero sigue siendo una de las fechas más determinantes de la historia panameña, al encabezar los actos conmemorativos en el sitio donde —recordó— “se originó la causa principal” de aquella gesta. Según dijo, el episodio comenzó con la simple intención de un grupo de estudiantes de defender la bandera nacional, gesto que derivó en una “defensa patriótica de la dignidad” frente a la presencia estadounidense en la antigua Zona del Canal.
Resultó llamativo que el discurso de fondo estuviera a cargo de otra figura del Órgano Ejecutivo, en este caso el canciller. Tradicionalmente, las conmemoraciones del 9 de enero suelen dar espacio a voces académicas, históricas, estudiantiles o de la sociedad civil, en un esfuerzo por aportar diversidad de enfoques y una mirada plural sobre un episodio clave de la memoria nacional.
Martínez-Acha calificó la fecha como un “juramento” para honrar al país, la soberanía y el futuro de Panamá. Destacó que lo ocurrido en 1964 representa un capítulo triste pero fundamental, que permitió avanzar hacia la recuperación total del territorio canalero y culminó en los Tratados Torrijos-Carter, que pusieron fin a la presencia militar estadounidense. “Me siento honrado de ser el orador”, señaló, al subrayar la responsabilidad de mantener viva la memoria histórica.

El canciller insistió en que los panameños deben revisar con detenimiento la historia del siglo XX y comprender la evolución de las relaciones entre Panamá y Estados Unidos, para entender plenamente el significado del 9 de enero. “Para saber a dónde vamos, debemos reconocer de dónde venimos”, sostuvo, al advertir que ningún ciudadano debería desconocer el peso de esa fecha en la construcción del Estado panameño moderno.
Consultado sobre la relación actual con Washington, Martínez-Acha aseguró que existe una dinámica “muy fluida” sustentada en el respeto mutuo, la cooperación en seguridad y el combate al narcotráfico. Enfatizó que Panamá mantiene una coordinación estrecha con su “principal socio” en materia de seguridad, pese al ambiente político generado por la administración de Donald Trump.
El canciller adelantó que viajará el domingo a Washington para reunirse con el secretario de Estados Unidos, Marco Rubio y otras autoridades estadounidenses, con una agenda centrada en cooperación bilateral y asuntos regionales. Recalcó que no existen “asperezas” con el Gobierno de Estados Unidos y advirtió que la principal amenaza compartida por ambos países es el crimen organizado, un reto que —dijo— exige mantener la colaboración activa.

