“Señor Mila, el señor de Curundú, nosotros vamos a arreglar su tienda y se las vamos a abastecer”. Así fue como el presidente Laurentino Nito Cortizo se comprometió ayer 31 de marzo, a ayudar al pequeño comerciante de Curundú al que personas del barrio le saquearon su negocio durante la noche del pasado sábado.
Desde el Centro de Convenciones Atlapa que por estos días sirve de acopio al programa Panamá Solidario, el mandatario le habló al país en medio de las restricciones impuestas para contener el avance del nuevo coronavirus. Allí también le mandó un mensaje a los vecinos de Curundú: “La gran mayoría, la enorme mayoría, de los que viven en Curundú son gente buena, gente sana. No se dejen enredar por los que le están poniendo zancadillas a la patria. A la patria no se le ponen zancadillas ni condiciones. Estos son momentos para unir no para estar provocando. No para estar señalando. Los que señalan con un dedo, tienen tres señalándolos a ustedes”, manifestó luego de anunciar nuevas medidas en medio de la crisis sanitaria.
En una entrevista en el programa Jelou que se transmite por TVN, Milán, el dueño del negocio, de 69 años, narró que todo el sacrificio que había hecho se fue la noche del sábado. Llorando, contó que no tenía “fuerzas para seguir”.
Seis personas son investigadas por este hecho. En una audiencia celebrada el pasado lunes 30 de marzo, un juez de garantías decretó detención provisional para dos personas, y ordenó el arresto domiciliario de otras cuatro.
La diputada Kayra Harding, del oficialista Partido Revolucionario Democrático, presentó una propuesta de ley a la Asamblea Nacional que establece el aumento de la pena en casos de hurto agravado, para quienes cometan saqueos. La moción busca la adición del numeral 17 al artículo 214 del Código Penal, Título VI, Capítulo I, para que las penas vayan de 6 a 12 años.
La diputada manifestó que la norma actual no establece con claridad cómo se atenderán los saqueos, solo señala que es hurto agravado con penas de 5 a 10 años; y permite acuerdo de penas.

