A primera vista, la Asamblea Nacional parece haber ajustado a la baja su solicitud de recursos para 2027. El proyecto de presupuesto contempla una asignación de $97 millones, $1.7 millones menos que los $98.7 millones aprobados para 2026.
Sin embargo, la cifra inicial cuenta solo una parte de la historia. Datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) muestran que, al cierre de junio de este año, el presupuesto del Legislativo ya había aumentado a $146.5 millones mediante créditos extraordinarios y traslados de partidas, un incremento de $47.8 millones respecto del monto aprobado originalmente.
El patrón evidencia que el presupuesto consignado en la Ley de Presupuesto no necesariamente refleja los recursos que la Asamblea termina administrando durante la vigencia fiscal. A medida que avanza el año, las modificaciones presupuestarias incrementan de forma significativa su capacidad de gasto.

La propuesta de 2027
La propuesta establece que el 99% de los recursos se destinará al funcionamiento del Órgano Legislativo, mientras que apenas el 1% financiará proyectos de modernización, remodelación y adquisición de equipos.
La mayor parte de los recursos se concentra en dos programas administrativos. El renglón de Administración General recibirá $50.5 millones, mientras que Dirección y Administración General contará con $44.2 millones. En conjunto, ambas partidas suman $94.8 millones, equivalentes a cerca del 98% del presupuesto total, lo que confirma que el principal destino de los fondos sigue siendo el sostenimiento de la estructura administrativa y operativa del Legislativo.
Elevada planilla
En materia de inversión, la Asamblea prevé ejecutar únicamente $1 millón, distribuido en tres proyectos. El Programa de Modernización concentra la mayor asignación, con $500 mil, seguido de Construcción y Remodelación, con $350 mil, y Equipamiento Institucional, con $150 mil. La composición del presupuesto evidencia que la inversión mantiene un peso marginal dentro del gasto total del Legislativo.
Pese al ajuste propuesto para 2027, la distribución de los recursos prácticamente no cambia, ya que el funcionamiento continúa absorbiendo la inmensa mayoría del presupuesto. Las cifras reflejan que la Asamblea mantiene una estructura de gasto centrada en su operación administrativa, con escaso espacio para inversiones en infraestructura o modernización.
El elevado gasto en planilla ha sido uno de los principales cuestionamientos dirigidos al Legislativo en los últimos años. Los dos últimos presidentes de la Asamblea, Dana Castañeda (2024-2025) y Jorge Herrera (2025-2026), prometieron reducir ese gasto mediante una disminución de la planilla. Sin embargo, en la práctica, los gastos operativos se han mantenido en niveles similares. Ahora habrá que esperar los resultados de la gestión de la actual presidenta, Shirley Castañeda, cuya planilla incluye asesores como la abogada Jessica Canto, quien devenga un salario mensual de $5 mil.
La tendencia
Lejos de mantenerse dentro de los límites fijados en la Ley de Presupuesto, la Asamblea Nacional ha incrementado de forma recurrente los recursos que administra durante el transcurso de cada vigencia fiscal. Un ejemplo es 2025, cuando el Legislativo comenzó el año con una asignación de $98 millones, pero terminó ejecutando más de $160 millones, es decir, $62 millones adicionales a los aprobados inicialmente. En términos porcentuales, el aumento representó cerca de un 63% sobre el presupuesto original.
Desde Espacio Cívico nos preocupa el aumento de la planilla de la Asamblea Nacional. La ciudadanía merece saber: ¿por qué creció tanto y cuáles son las funciones de estas nuevas contrataciones?
— Fundación Espacio Cívico (@espaciocivico) December 3, 2025
Fuente: Contraloría General de la República. pic.twitter.com/NrpeTg6ewL
La tendencia no es nueva. Los registros presupuestarios muestran que en 2021 la Asamblea pasó de un presupuesto inicial de $107.1 millones a ejecutar $200.9 millones. En 2022, los recursos aumentaron de $143.9 millones a $230.5 millones; en 2023, de $150 millones a $188.9 millones; y en 2024, de $150 millones a $186.6 millones. La secuencia revela un patrón sostenido: año tras año, el presupuesto con el que el Legislativo concluye la vigencia supera ampliamente el monto aprobado al inicio del ejercicio fiscal mediante la Ley de Presupuesto.

