El juicio por el caso Odebrecht en Panamá avanza este miércoles 14 de enero con la continuación de la lectura del auto de llamamiento a juicio y la exposición detallada del esquema utilizado por la constructora brasileña para el pago de sobornos y el blanqueo de capitales.
Durante el segundo día de audiencias, el tribunal profundizó en el contenido del auto judicial, un documento de más de 400 páginas que detalla las rutas utilizadas para canalizar, ocultar y dispersar los fondos ilícitos, y que sustenta la existencia de indicios suficientes para llevar a los imputados a juicio por el delito de blanqueo de capitales.
En la lectura quedaron expuestas las principales estructuras empleadas para la recepción y transferencia de fondos provenientes de Odebrecht, entre ellas sociedades de fachada como Innovation Research Engineering and Development LTD., Erie Providers Corp., Deltora Enterprises y Kleinfeld Services LTD., así como el uso de Meinl Bank (Antigua), entidad que habría albergado múltiples cuentas vinculadas al Departamento de Operaciones Estructuradas de la empresa.
El tribunal precisó que dicho departamento operaba como una unidad autónoma dentro de Odebrecht, encargada de gestionar y ejecutar pagos de sobornos en distintos países, incluido Panamá.
También se acreditó la utilización de sociedades offshore constituidas en Panamá, Islas Vírgenes Británicas y Bahamas, las cuales fueron usadas para abrir cuentas bancarias en Panamá y Suiza. A ello se sumó el uso de accionistas y directores nominativos, mediante firmas de abogados, como mecanismo para ocultar a los beneficiarios finales de las estructuras societarias.


