La mafia italiana, conocida como la Cosa Nostra, surgió durante mediados del siglo XIX cuando la industrialización y el comercio causaron cambios profundos en Italia.
Nacida en la ciudad de Palermo, en la isla de Sicilia –considerada el centro industrial, comercial y político–, Costa Nostra se ubicó allí para ejercer su poder.
La gran riqueza de la isla en ese entonces eran las fincas de naranjales y limoneros, que los mafiosos se encargaron de proteger a cambio de libertad para operar. De hecho, se ha dicho que los aristócratas de entonces también formaban parte de la organización criminal, entre ellos el barón Turrisi Colonna, quien escribió el primer relato sobre la organización, allá por 1864.
La mafia italiana llegó a América cuando Cesare Mori, prefecto de Palermo, usó poderes especiales para procesar a los criminales y muchos decidieron refugiarse en Estados Unidos. Uno de esos primeros mafiosos emigrantes fue Joseph Bonanno, alias Joe Bananas, quien llegó a dominar la rama americana de la organización.
