Un 45.9% de panameños entrevistados concluyó que el principal responsable de la violencia doméstica en Panamá es el entorno familiar; otro 22.8% lo atribuyó a la influencia de la televisión; mientras que un 17.3% estimó que se debe al sistema educativo; y 11.8% responsabilizó a los hombres.
Estos resultados los obtuvo la consultora Dichter & Neira, luego de entrevistar a unas mil 216 personas en ocho provincias, entre el 5 y 6 de febrero reciente, y cuyo margen de error es de mas o menos 2.9%.
En otra pregunta ligada con el tema, un 67.1% de los encuestados opinó que el desempeño de las autoridades ante las denuncias de violencia familiar es "malo y muy malo", pero un 30.1% la encontró "buena y excelente".
Una tercera interrogante dirigida a los entrevistados quiso sondear su reacción ante una conducta abusiva entre un hombre y una mujer o de un adulto hacia un menor o a un anciano. El 45.8% respondió que "buscaría ayuda de terceros"; 31.5% dijo que "prefería no meterse"; el 20.7%, que "se atrevería a interceder por el más débil", mientras que un 1.4% contestó que "observaría para ver quién gana".
Violencia, tema de Estado
Sin embargo, la titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), María Roquebert, asegura que el Gobierno ha tomado muy en serio el problema de la violencia doméstica, al grado de que el presidente Martín Torrijos lo elevó a tema de Estado, cuando el 18 de enero lanzó la campaña contra este flagelo social.
Producto de ello, detalló que se ha reforzado la exhortación a la denuncia pública; se añadió además de la Línea Caliente 145, el número 800-0014 del Ministerio Público; se promueven Redes Comunitarias contra la Violencia; se capacita y sensibiliza a los funcionarios de justicia administrativa y fuerza pública para que también colaboren en la erradicación de este mal.
No más indiferencia
Desde que se instituyó la Línea Telefónica 147 para recibir quejas sobre maltratos y violencia familiar, las llamadas no han parado. Van más de 160 mil desde agosto de 2004 y si bien muchas reflejan casos de violencia, también hay gran cantidad de llamadas para pedir orientación sobre el tema.
Rosina Pérez, nueva directora nacional de la Mujer (Mides), insistió en la necesidad que la sociedad participe en la lucha contra este problema y deje de ser pasiva ante una situación que ocurre a diario.
Desde la vecina que aconseja a la mujer agredida por su marido a que busque ayuda del Estado, hasta el corregidor que comprende el problema y ordena el desalojo del agresor para evitar un desenlace fatal.
No solo las autoridades deben participar en esta campaña, apuntó la funcionaria, sino también la propia sociedad, ya que la violencia le causa al país enormes pérdidas económicas, educativas y de salud.
Estadísticas fatales
Las cifras recabadas por el Mides sobre violencia familiar reflejan que 171 mujeres fueron asesinadas; y en 50 de los casos, a manos de sus compañeros, en el último quinquenio. De éstas, 11 corresponden a 2005, y cuatro en lo que va de 2006.
Anualmente, el Mides atiende un poco más de 3 mil casos de maltrato contra la mujer, pero ello no excluye la agresión contra otros grupos vulnerables: niños y ancianos. Desde el lanzamiento de la campaña, asegura Roquebert, la cantidad de denuncias aumenta y permite a las autoridades frenar este tipo de conductas.
Pacto social
Ayer, el Mides invitó a las 85 organizaciones no gubernamentales que reciben recursos del Estado para realizar sus programas de apoyo a grupos vulnerables, a que se hicieran solidarios con la campaña contra la violencia doméstica.
Sus representantes firmaron un pacto social con el Mides en el que se comprometen a luchar contra los patrones culturales que inducen a la violencia y a promover estilos de vida positivos. "Si las ONG nos ayudan, podemos hacer la diferencia entre la vida y la muerte", puntualizó Pérez.
