Lo dijo el propio ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman: el salario promedio que se paga en la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) es el más alto de todas las universidades públicas del país y supera, en algunos casos, entre un 60% y un 70% los sueldos otorgados en otras entidades estatales.
De hecho, la crisis que atraviesa esta casa de estudios superiores, hoy incapaz de cubrir una planilla mensual que ronda los seis millones de dólares, ha puesto en evidencia cómo la autonomía universitaria puede derivar en un crecimiento desproporcionado de los salarios cuando carece de controles y mecanismos efectivos de supervisión.
Pero ¿cómo se comparan estas remuneraciones con las de otras universidades públicas? Si se comienza por las máximas autoridades, los datos muestran diferencias significativas. Según registros de la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai), la rectora de la Unachi, Etelvina Medianero de Bonagas, recibe 14,729 dólares mensuales entre salario y gastos de representación, exactamente la misma remuneración que percibe el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores Castro.

Sin embargo, las responsabilidades de ambos distan considerablemente. Mientras la Unachi atiende a unos 22,000 estudiantes y cuenta con cerca de 2,000 funcionarios entre docentes y administrativos, la Universidad de Panamá alberga aproximadamente a 100,000 estudiantes y mantiene una planilla superior a los 9,300 colaboradores.
Círculos de allegados
Cuando se examinan los salarios de los decanos de la Unachi, las diferencias también resultan llamativas. Los ingresos de este grupo de autoridades académicas, cercanas a la rectora dentro de la estructura administrativa de la universidad, superan en algunos casos los 10,000 dólares mensuales entre salario y gastos de representación.
En la Universidad de Panamá, en cambio, los decanos perciben remuneraciones que oscilan entre 8,000 y 9,700 dólares mensuales, mientras que los gastos de representación ascienden a 400 dólares.
El análisis de la planilla también revela una estructura administrativa con numerosos cargos intermedios cuyos salarios superan ampliamente el promedio de los trabajadores del sector público. Secretarios administrativos de facultad, coordinadores y administradores perciben remuneraciones cercanas o superiores a los 3,000 dólares mensuales, mientras que algunos profesionales, como abogados y docentes, registran ingresos inferiores.

Mientras en la Universidad de Panamá predominan remuneraciones que oscilan entre 1,000 y 2,000 dólares mensuales para técnicos, analistas, bibliotecólogos, contadores y personal administrativo con décadas de servicio, en la Unachi es más frecuente encontrar salarios superiores a los 2,500 dólares en puestos equivalentes.
El contraste se aprecia particularmente en cargos como secretarios administrativos, coordinadores, administradores y supervisores, cuyos ingresos en la universidad chiricana superan en varios casos los registrados en la principal casa de estudios del país.
Sector gubernamental
Lo mismo ocurre cuando se comparan los salarios de la Unachi con los del sector público en general. Los datos revelan que la universidad mantiene personal operativo que devenga sueldos superiores en más de un 135% a los establecidos en el Manual General de Clases Ocupacionales de la Dirección General de Carrera Administrativa (Digeca).
Y no se trata únicamente de los 249 funcionarios que perciben salarios superiores a los 7,000 dólares en Unachi, entre ellos profesores y la propia rectora. También llaman la atención casos como el de un Archivero I con un salario de 1,902.20 dólares, una cifra que evidencia una marcada diferencia frente al rango salarial de entre 710 y 810 dólares establecido para puestos similares en la administración pública.
Precisamente, uno de los casos que ilustra las particularidades de la estructura salarial de la Unachi es el del cargo de Archivero I. De acuerdo con el Manual General de Clases Ocupacionales del Estado, se trata de una posición orientada a tareas rutinarias de oficina, como clasificar, foliar, custodiar y archivar documentos.

Sin embargo, en la universidad chiricana este puesto percibe una remuneración de 1,902 dólares mensuales, un ingreso comparable al de jefes de departamento o asesores legales en algunas entidades públicas y similar al que reciben profesionales con estudios de posgrado dentro de la escala salarial regular del Gobierno Central. La diferencia responde a que la Unachi opera bajo un régimen salarial propio amparado en la autonomía universitaria, lo que le permite establecer escalas distintas a las del resto de la administración pública.
¿Reducir los salarios?
El ministro de Economía y Finanzas planteó que una de las alternativas para aliviar la presión presupuestaria de la universidad sería revisar los salarios más elevados. A su juicio, el problema no radica en la insuficiencia de recursos, sino en la forma en que estos se distribuyen.
Chapman sostuvo que tanto la rectora como otros altos funcionarios de la institución figuran entre los servidores públicos mejor remunerados del país, con salarios que incluso superan los del presidente de la República, ministros y directores de entidades estatales.

El titular del MEF cuestionó que una universidad con una matrícula y una estructura significativamente menores que las de otras casas de estudio públicas mantenga niveles salariales que, según afirmó, incluso sobrepasan los de algunas universidades privadas.
En ese sentido, planteó que una revisión de las escalas salariales y su equiparación con las de ministros, viceministros o directores de instituciones podría generar ahorros considerables que permitirían atender otras necesidades prioritarias de la universidad.


