En el debate sobre el futuro de la Caja de Seguro Social (CSS), los planteamientos del economista Felipe Argote constituyen una combinación de sentido común y sentido social en su lectura de la problemática de los sistemas de pensiones existentes en Panamá.
Ante un desafío tan complejo y enmarcado en esquemas ideológicos, Argote presenta un pensamiento original sobre este problema crítico para la estabilidad económica y social de Panamá.
Usted ha dicho que, en materia de pensiones de la Caja de Seguro Social, la pirámide demográfica no es lo que está en crisis. ¿Podría explicar cuál es la verdadera crisis del subprograma de beneficio definido del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM)?
Una pirámide es un esquema ideado por Marco Ponzi hace justo 100 años, en donde los que entraban como inversores eran quienes pagaban la utilidad de los viejos inversionistas. Cuando los que entran no son suficientes para mantener a los anteriores, la pirámide se cae. En nuestro caso, eso no ocurre porque desde 2008 el sistema solidario (o de beneficio definido) no permite por ley la entrada de ningún cotizante. Por eso en el solidario hay menos de 2 cotizantes por cada jubilado, pero en el mixto hay 200 cotizantes por cada pensionado y ni un solo jubilado. La crisis es entonces el denominado costo de transición. Al no permitir la entrada de nuevos cotizantes, el viejo sistema no puede mantener a los jubilados… En Chile, por ejemplo, se salda poniendo el dinero desde el momento de iniciar el nuevo sistema para mantener a los que quedan al final del viejo sistema sin nadie detrás.
En el año 2005, ¿fue correcto dividir las jubilaciones en dos sistemas?
Al final eso no tuvo ningún efecto más que contable. El verdadero efecto fue el aumento de los aportes de patrones y trabajadores y la reducción del monto de las pensiones cambiando de los mejores cinco años a los mejores 10 años, pero sobre todo lo que salvó al sistema fue el crecimiento de dos dígitos de la economía y la reducción del desempleo que estaba en el 15% hasta llegar a 4%. Eso salvó el sistema.
¿Considera viable unir los dos sistemas y regresar así al sistema original de pensiones solidarias de la CSS?
Esa no es mi propuesta. Mi propuesta prácticamente vuelve al espíritu de la Ley 51 de 2005, solo que se cometió el error de colocar una cifra fija $500. Los economistas no utilizamos cifras fijas, porque el dinero pierde valor en el tiempo. En lugar de colocar $500, debió establecerse dos salarios mínimos. Yo propongo que eso pase al fondo solidario y hacia arriba sea una cuenta individual. Así, los trabajadores estarán cubiertos por el fondo solidario y la clase media que tiene salario superior a dos salarios mínimos podrá ahorrar, según su esfuerzo y posibilidad para tener sus propios ahorros para su vejez o para heredar a sus hijos.
A mediano y largo plazo, ¿qué medidas debe tomar Panamá para resolver la situación del subprograma de beneficio definido?
Si no se hace nada, la crisis será en 2033. Creo que el sistema llamado solidario no debe terminar su función nunca, porque se trata de un criterio que ni siquiera es solidaridad. Se trata de que los adultos mayores no depositaron su dinero en una cuenta de ahorros, lo invirtieron en un proyecto país que dejan a las siguientes generaciones, quienes no encuentran el país en la selva virgen. Reciben puentes, calles y un Canal en operación con utilidades de $2,300 millones. Si bien todo este activo nunca podrán pagarlo, deben abonar una parte, la cual se entrega a los accionistas que crearon este país para que vivan dignamente.
¿Cómo justifica que se deban asignar fondos públicos para estabilizar el sistema de beneficio definido, cuando aproximadamente la mitad de la fuerza laboral panameña no es parte de la seguridad social?
Ese concepto muy sajón del individualismo, en el que cuando sus padres envejecen le venden casa, carros y muebles para con ese dinero meterlos en un asilo y solo visitarlos en Thanksgiving Day, olvida que por la misma razón en ese país los impuestos a la herencia son tan altos, que muchas veces es mejor dejarle las propiedades al Estado. Eso es individualismo, pero aquí, en el trópico, los individualistas solo aplican la parte de la ideología que les gusta y conviene.
¿Cómo puede la CSS atraer a los trabajadores informales para que coticen?
Primero, que el Estado debe dejarse de fomentar la informalidad como hasta ahora, permitiendo que empresas de deliveries, Uber, etc., multimillonarias, no le paguen seguro a sus trabajadores con el engaño de que son socios. Luego, hay que establecer para los trabajadores por cuenta propia un pago de 4.67% del ingreso y 9.75%, porque se olvida que los ingresos de los informales no son el dinero disponible como el de los asalariados, porque debe después deducir gastos. Los jóvenes emprendedores deben pagar 5% hasta los 30 años. A cambio, podrían recibir del Seguro Social, después de dos años de cotizar, préstamos para sus empresas a bajos intereses.
En otros países, las pensiones pagadas por los sistemas de cuentas individuales son pequeñas. ¿Será esa la misma situación con las pensiones del sistema de cuentas individuales?
Las cuentas individuales han mostrado ser un fracaso, porque los que las defienden luego quieren que el Estado pague un subsidio para que los viejos puedan comer. En Chile, las mujeres reciben 19% de su salario y el Estado les paga 10% adicional solidario. Al final, los que ganan solo son los fondos de pensiones. El Estado chileno paga más en pensiones como porcentaje del producto interno bruto (PIB) que Panamá. ¿Cómo puede ser, si son cuentas individuales? El proyecto individual del Conep propone, en el primer pilar, un subsidio estatal.
¿Tendrá el Estado que subsidiar el sistema de cuentas individuales?
Hay que modificar el sistema completamente, no ponerle parches. Hay que eliminar la posibilidad de que quienes reciban pensiones con su último salario, al día siguiente estén trabajando en el gobierno con otro salario igual. Hay que eliminar el pago a jubilados de altos ingresos que hayan cobrado lo que pusieron más intereses. Hay que pagar pensiones dignas y que aumenten con incremento del PIB per cápita del país, pero nadie debe cobrar jubilación y seguir trabajando a tiempo completo. Sé que me dirán que la Corte dijo que sí se puede. Eso es falso. La Corte falló que no se puede sacar a alguien de su trabajo por viejo, pero no dijo que el Seguro debe pagarle.
¿Se deben mantener separados los servicios de salud de la CSS y del Minsa?
Este es un país muy chico para duplicar esfuerzos, pero con este desastre institucional puede convertirse en más burocracia. También es absurdo querer dividir el Seguro en dos para duplicar directores, asesores, choferes y copartidarios. Yo no estoy por dividir el Seguro, porque el rendimiento de los depósitos del Seguro es menor de lo que debiera, pero es mucho mayor de lo que rinden los fondos privados de pensiones. El año pasado, mi fondo personal perdió $500, no ganó, no dejo de ganar.... ¡Perdió $500!
¿Qué tan peligroso es que no se atienda apropiadamente el déficit actuarial del sistema de beneficio definido?
Cuando se termine el dinero del fondo solidario a finales del 2024, al menos $5,000 millones de ese fondo están mal depositados en el sistema mixto… Tendrá esos $5,000 millones y el fondo individual tendrá alrededor de $2,000 millones.
Si se le cobra a todos los evasores de la cuota obrero patronal, ¿se evitaría el déficit actuarial?
No, si bien hay que cobrar a los deudores y evasores, eso es del lobo un pelo. Igual que es absurdo creer que con $70 millones que se destinen de lo que el gobierno pretende recibir de la minera se pueda garantizar que ningún jubilado gane menos de $350. Y si eso fuera así, sería la mayor canallada gastarse $100 millones en una planta de oxígeno, cuando aquí no hubo crisis de oxígeno ni en la pandemia.
¿Cree usted que quien salga ganador de las elecciones presidenciales del año 2024 resuelva la crisis de las pensiones?
Depende de su programa, pero como actualmente ningún partido tiene estrategia país, ni siquiera puntos de principios, y los candidatos se niegan a revelar su ideología, el resultado no puede ser diferente al que tenemos hasta ahora. Al menos los dos partidos que se dicen de oposición y el candidato del partido de gobierno postulado por un partido que se llama de oposición, se limitan a decir que después de que los elijan debemos sentarnos a negociar cómo compartir el sacrificio. Eso denota que no tienen la menor sospecha de qué hacer con el país, así que, por consecuencia lógica, tampoco lo tienen del Seguro Social.

