En momentos en que se vive un aumento de la tensión por conflictos entre países que genera inestabilidad de los mercados y el comercio, sobre todo en el Medio Oriente, Panamá realiza gestiones para la búsqueda de la adhesión de nuevos países al Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá.
La más reciente movida fue la que hizo el canciller Javier Martínez Acha en una reunión con embajadores en México. Allí solicitó a los diplomáticos de siete naciones sumarse al tratado.
¿En qué consiste el tratado?
El Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá, que está vigente desde el 1 de octubre de 1979, ha sido suscrito por más de 40 Estados y territorios.
Rige el funcionamiento del Canal, que fue construido a inicios del siglo XX por Estados Unidos, que lo operó hasta que lo traspasó al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999, en razón de los Tratados Torrijos-Carter de 1977.
El Tratado de Neutralidad fue el argumento que esgrimió Panamá en su momento, junto con los Tratados Torrijos-Carter, para defender la soberanía del Istmo sobre el paso navegable tras la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de “recuperar” la vía ante una alegada influencia china, que fue reiteradamente negada por el Gobierno de José Raúl Mulino.
En su artículo primero, el documento establece expresamente que Panamá declara la neutralidad del Canal para que, tanto en tiempos de paz como en tiempos de guerra, permanezca seguro y abierto para el tránsito pacífico de las naves de todas las naciones del mundo.
“El mismo régimen de neutralidad se aplicará a cualquier otra vía acuática internacional que se construya total o parcialmente en territorio panameño”, destaca.
También señala que las naves de guerra y naves auxiliares de todas las naciones tendrán en todo tiempo el derecho de transitar por el Canal, independientemente de su funcionamiento interno, medios de propulsión, origen, destino o armamento, sin ser sometidas, como condición del tránsito, a inspección, registro o vigilancia.
No obstante, podrá exigirse a dichas naves que certifiquen haber cumplido con todos los reglamentos aplicables sobre salud, sanidad y cuarentena. Además, dichas naves tendrán derecho a negarse a revelar su funcionamiento interno, origen, armamento, carga o destino.
Sin embargo, destaca el Tratado, se podrá exigir a las naves auxiliares la presentación de una garantía escrita, certificada por un funcionario de alta jerarquía del Gobierno del Estado que solicitare la exención, de que tales naves pertenecen a dicho Estado o son operadas por él y que, en ese caso, son utilizadas solo para un servicio oficial no comercial.
El Tratado de Neutralidad ya prevé el paso expedito para las naves de guerra y las auxiliares de Estados Unidos, como indica su artículo VI.
En los últimos meses, Panamá invitó a países como Brasil, India, Ucrania, Japón y Perú a firmar el tratado.
Estos son los países que están adheridos:
Alemania
Arabia Saudita
Argentina
Barbados
Belice
Bolivia
Chile
Costa Rica
Dinamarca
Ecuador
Egipto
El Salvador
España
Federación de Rusia
Filipinas
Finlandia
Francia
Guatemala
Guinea Ecuatorial
Honduras
Israel
Italia
Jamaica
Liberia
Malawi
Marruecos
Nicaragua
Noruega
Países Bajos
Paraguay
Reino Unido
República de Corea
República Dominicana
San Vicente
Suecia
Taiwán
Túnez
Uruguay
Venezuela
Vietnam

