La compra, bajo procedimiento excepcional, de vehículos eléctricos tipo pick-up para el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) fue suspendida.
La entidad informó que la decisión fue tomada debido a la circular que emitieron la Contraloría General de la República y el Ministerio de Economía y Finanzas a inicios de septiembre sobre la suspensión de la adquisición de automóviles en el Gobierno, como medida de contención del gasto.
El IMA, dirigido por Nilo Murillo, pretendía adquirir de forma directa estos vehículos 100% eléctricos por un monto de $512,352.
El proveedor era New Energy Motors, S. A., que vende la marca Riddara y cuyo representante legal es Lukas Ramón Zarak Arias.
“La empresa New Energy Motors, S. A., ha sido identificada como la opción idónea al acreditar disponibilidad de los modelos requeridos, capacidad operativa, soporte técnico, infraestructura de carga, mantenimiento especializado y personal capacitado para atender la necesidad de forma oportuna y eficiente”, sustentó en su momento el IMA.
El contrato incluía una garantía de ocho años o 200 mil kilómetros, cinco años de servicio de soporte técnico, cargadores, una red de carga adaptable a las sedes operativas del IMA en el país, mantenimiento especializado y capacitación.
Estos son los vehículos
Riddara RD6 4x2 Air: 2 unidades equipadas con batería de 63 kWh, a un costo unitario de $34,485 (total $73,800 con impuesto).
Riddara RD6 4x4 Air: 4 unidades equipadas con batería de 73 kWh, a un costo unitario de $41,028 (total $175,600 con impuesto).
Riddara RD6 4x4 PRO: 3 unidades con batería de 73 kWh, a un costo unitario de $43,831.78 (total $140,700 con impuesto).
Riddara RD6 4x4 ULTRA: 1 unidad equipada con batería de 86 kWh, a un costo unitario de $48,504 (total $51,900 con impuesto).
De acuerdo con la entidad, esta flota de automóviles estaba destinada al fortalecimiento de las actividades de los programas de Seguridad Alimentaria (tiendas, ferias y distribuidoras) y al apoyo logístico.
“Con la adquisición de estos vehículos eléctricos, la entidad estaría iniciando el proceso de transición energética del transporte terrestre de combustión interna al transporte terrestre eléctrico, buscando lograr una flota más limpia, eficiente y sostenible”, justificó el IMA.

Pero ahora, con los nuevos lineamientos, la entidad indicó que lo que procede es frenar la compra para “priorizar la disciplina fiscal”.
Sin embargo, aclaró que “todas las etapas previas de este proceso se desarrollaron con estricto apego a los parámetros técnicos y legales exigidos por las normas de contrataciones públicas”.


