El Metro de Panamá cambiará la forma de desplazarse en la ciudad, pero su construcción generará impactos en el entorno que deberán ser tenidos en cuenta.
Según los avisos que anuncian la consulta pública del estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto, entre las afectaciones destacan el incremento en la erosión de los suelos, la alteración del flujo de aguas superficiales y subterráneas, y el aumento temporal en los niveles de emisiones, ruidos y vibraciones.
Como medidas de mitigación, la Secretaría del Metro de Panamá propone estabilizar y proteger los taludes, controlar la infiltración de agua de lluvia en las excavaciones, darle mantenimiento a la red de drenaje superficial, ejecutar un plan de revegetación, implementar un plan de manejo de tráfico y otro para compensar e indemnizar a los desplazados por el proyecto, entre otros.
Como parte del periodo de consulta pública del EIA, el Gobierno ha convocado un foro público el próximo 15 de diciembre. Los comentarios o sugerencias se podrán remitir a la Autoridad Nacional del Ambiente hasta el próximo 28 de diciembre.
Se estima que las obras comenzarán en los primeros días de 2011. Este viernes, Roberto Roy, secretario ejecutivo del Metro, y los representantes del consorcio Línea Uno —integrado por las empresas Odebrecht y FCC— firmaron el contrato para la construcción del proyecto. La línea tendrá 13.7 kilómetros entre Los Andes y Albrook. El tiempo promedio del recorrido será de 23 minutos.

