Los verdaderos protagonistas del fútbol panameño no parecen estar recibiendo los beneficios del negocio que se genera alrededor de los goles.
La liga local se llama ANAPROF, como usted sabe. Los equipos que allí juegan son financiados por empresarios exitosos que, cómo pasatiempo, tienen un equipo que compite en la liga.
Los jugadores miran, de lejos, los beneficios que genera el fútbol mayor. Por ejemplo, muchos de los jóvenes que viajan a Holanda a jugar en el mundial recibirán mil 500 dólares por su participación, y al regresar, si no logran una transferencia al exterior, volverán a las necesidades.
Los jugadores mejor pagados de la liga no reciben más de 800 dólares mensuales, y son unos pocos. A su vez, son muchos los que apenas cobran viáticos de 50 dólares mensuales. Eso, aunque la FIFA dice que todo jugador profesional debe cobrar el sueldo mínimo.
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