A pesar de las reiteradas promesas de contención del gasto, en la Asamblea Nacional se ha vuelto una práctica habitual cerrar cada año con un presupuesto superior al solicitado originalmente. El año 2025 no fue la excepción.
De acuerdo con los informes más recientes de la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), correspondientes al período comprendido entre enero y diciembre de 2025, el Órgano Legislativo registró un incremento significativo en sus asignaciones, del 67%, consolidando así una tendencia que contradice los compromisos públicos de austeridad.
Durante 2025, los fondos asignados a la Asamblea pasaron de 98.7 millones de dólares, establecidos inicialmente en la Ley de Presupuesto, a 164.8 millones de dólares.

Este ajuste representa una ampliación de 66.1 millones de dólares, lo que equivale a un aumento aproximado del 67%. El informe del MEF indica que el incremento contempla tanto gastos operativos como partidas de inversión, aunque no especifica en qué programas o actividades se concentraron los mayores aumentos.
Los detalles
En el desglose por tipo de gasto, los recursos destinados a funcionamiento pasaron de 95.7 millones a 160.5 millones de dólares, con una ejecución de 148.6 millones hasta diciembre de 2025, lo que equivale al 92.6 % del total modificado.
En cuanto a las inversiones, el monto aprobado aumentó de 3 millones a 4.3 millones de dólares, de los cuales se ejecutó el 100 %. El informe no precisa cuáles fueron las obras realizadas.
En 2024 ocurrió un patrón similar: se aprobó un monto que, progresivamente, fue aumentando. El presupuesto de funcionamiento pasó de una proyección inicial de 138.3 millones a 167.9 millones de dólares, lo que implicó una modificación de 29.6 millones de dólares al cierre de ese año.
En materia de inversión, la Ley de Presupuesto de 2024 estipulaba 11.7 millones de dólares, mientras que el presupuesto modificado alcanzó los 18.7 millones. Esto elevó el total del presupuesto de 150 millones de dólares, en su versión original, a 186.6 millones de dólares al finalizar 2024.
La diputada del movimiento Vamos, Janine Prado, quien ha seguido de cerca el incremento del presupuesto legislativo, atribuyó responsabilidad directa a los dos últimos presidentes de la Asamblea Nacional por los traslados de partidas que elevaron el gasto por encima de lo originalmente aprobado.
Prado busca esclarecer de qué manera se realizaron esos movimientos, si contaron con la aprobación formal correspondiente o si, por el contrario, se recurrió a la figura del silencio administrativo para viabilizarlos.
La diputada informó que ha solicitado copia de lo actuado en la Comisión de Presupuesto, así como de las actas y resoluciones vinculadas a esos traslados. Recordó que la reducción del presupuesto fue una promesa reiterada por los presidentes del Legislativo, pero —según sostuvo— no se ha cumplido. “Estamos pidiendo la documentación para verificar cómo se tomaron estas decisiones”, enfatizó, al insistir en la necesidad de mayor transparencia en el manejo de los fondos públicos.
Los dos últimos presidentes de la Asamblea, Dana Castañeda (2024-2025) y Jorge Herrera (2025-2026), han prometido reducir el gasto mediante la disminución de la planilla; sin embargo, en la práctica, se mantienen niveles de gasto operativo similares.

En el caso de Herrera, desde su primer discurso como presidente de la Asamblea Nacional delineó una agenda institucional centrada en la transparencia y la eficiencia. Anunció que impulsaría la revisión del reglamento interno, la eliminación de las llamadas “botellas” —personas que cobran sin trabajar—, la digitalización de procesos y la rendición de cuentas al final de cada período legislativo.
Práctica habitual
En los últimos años, la Asamblea ha mantenido la práctica de solicitar un presupuesto inicial específico para luego incrementarlo considerablemente durante el transcurso del año, a través de créditos adicionales o traslados de partidas aprobados internamente.
Por ejemplo, en 2020 el presupuesto aprobado inicialmente fue de 99.6 millones de dólares; sin embargo, al cierre del año el gasto real ascendió a 164.9 millones, un incremento de más de 65 millones. Esta dinámica continuó en los años siguientes, con aumentos igualmente significativos.
Desde Espacio Cívico nos preocupa el aumento de la planilla de la Asamblea Nacional. La ciudadanía merece saber: ¿por qué creció tanto y cuáles son las funciones de estas nuevas contrataciones?
— Fundación Espacio Cívico (@espaciocivico) December 3, 2025
Fuente: Contraloría General de la República. pic.twitter.com/NrpeTg6ewL
En 2021, el presupuesto pasó de 107.1 millones a 200.9 millones de dólares, mientras que en 2022 aumentó de 143.9 millones a 230.5 millones.
En 2023, el presupuesto pasó de 150 millones a 188.9 millones de dólares y, aunque en 2024 la cifra inicial fue de 150 millones, cerró con un monto de 186.6 millones.
La Asamblea Nacional se ha convertido en el órgano del Estado más cuestionado por el uso discrecional de sus recursos.

