Rody Rodríguez Olmos, representante del corregimiento capitalino de Parque Lefevre, se opuso desde el primer momento a la propuesta con la que el alcalde Mayer Mizrachi llevó al Consejo Municipal de Panamá nuevas funciones para la Policía Municipal.
El proyecto entró por la vía de la urgencia notoria, sin consulta previa ni debate amplio.
“No voy a apoyar un proyecto, por más bueno que parezca, que no ha sido consultado ampliamente”, le dijo ese día al alcalde, según su relato.
La respuesta, cuenta, fue el enojo de Mizrachi, respaldado por un bloque que “es capaz de aprobar incluso sin tener el informe en frente”, como ocurrió, según Rodríguez, con un informe de la Comisión de Hacienda en una sesión reciente.
“Eso es incongruente con las funciones de un concejal”, advierte.
Ese bloque del que habla Rodríguez está conformado por 19 de los 26 representantes del distrito capital, lo comandan, según contó, los de Realizando Metas (RM) y del Partido Revolucionario Democrático (PRD), y lo respaldan también concejales del Cambio Democrático, del Partido Panameñista y, según cuenta, hasta colegas de Vamos, y del Movimiento Otro Camino (Moca) a quienes. dijo, “les da miedo ir en contra del alcalde”.
En la Comisión de Hacienda
Rodríguez, representante por Movimiento Otro Camino, pone como ejemplo una votación reciente en la Comisión de Hacienda, en la que algunos de sus compañeros se abstuvieron y dijeron “que ellos no quisieran votar en contra a pesar de no tener el informe en frente de ellos”.
El temor, explica, tiene un origen concreto: el reparto de proyectos y fondos entre corregimientos.
Rodríguez menciona obras de entre $2 y $12 millones de dólares en Tocumen, Juan Díaz y Don Bosco, y reparaciones de piscinas en Betania, Calidonia y San Francisco.

“La única piscina que no se está reparando es la de Parque Lefevre”, dice, y agrega que su corregimiento tiene además “el único parvulario cerrado más de un año” en la gestión municipal actual.
“Nunca un alcalde había dejado un parvulario cerrado por más de un año”, agrega.
La medida, argumenta, no lo golpea a él como representante: “afecta a la ciudadanía, a los electores de Parque Lefevre, a todos los que viven” ahí.
La misma dinámica describe en la Comisión de Hacienda, la instancia que aprueba el presupuesto municipal: los proyectos, dice, “solamente se presentan, más no se debaten en profundidad”.

$2 millones para pasos de cebra inteligente
Cita como ejemplo una partida de $2 millones de dólares para “pasos de cebra inteligentes” que la administración llevó a la comisión sin poder responder dónde se instalarían, cuántos serían ni cómo se ejecutaría el gasto.
“Primero nos lo aprueban y después nosotros vemos dónde los colocamos”, fue, según Rodríguez, la respuesta de la administración.
Calcula que cada paso de ese tipo cuesta hasta 20 mil dólares, lo que haría innecesarios 100 de ellos: “Yo pienso que puede hacer 10 y el resto del fondo lo puedes utilizar en otras reparaciones”.
Preguntó, pero la comisión “se enojó” con él.
Star PTY fin de año: $560 mil
A esa lista suma la fiesta de fin de año que la alcaldía llamó Star PTY, marca que, según Rodríguez, promueve el propio alcalde, con un presupuesto solicitado de 560 mil dólares para un evento abierto en la cinta costera.
“Me parece demasiado dinero para una fiesta de fin de año”, dice, y contrasta la cifra con las carencias de su corregimiento: “si no hay para arreglar un parvulario o para arreglar una piscina, no debería ser prioridad la fiesta”.
Sobre los fondos de descentralización, Rodríguez señala que el renglón de funcionamiento de Parque Lefevre bajó de 10 mil a 3 mil dólares mensuales apenas llegó la nueva administración, mientras la diferencia se repartió entre otros corregimientos.
‘El cuartito’
Con el alcalde, admite, prácticamente no tiene trato: “Realmente no tengo relación con el alcalde, no conversamos”.
Describe además “el cuartito”, el espacio donde el alcalde conversa de forma informal con parte del bloque de concejales, como “un espacio sumamente tóxico” para quienes sostienen “una opinión diferente”.
Esa distancia, cuenta, se acentuó después de compartir en el chat del consejo una nota sobre la posición del procurador general de la Nación, Luis Gómez Rudy, según la cual el cambio de funciones de la Policía Municipal no correspondía al Concejo Municipal y resultaba inconstitucional.
“Al rato parece que no le gustó y nos sacó del grupo”, relata. Hasta hoy, dice, no lo ha vuelto a incluir.
Para Rodríguez, el balance de la gestión del alcalde contradice el discurso de austeridad del municipio capitalino.
“Las recaudaciones de los dos últimos años han sido las más grandes de la alcaldía históricamente”, plantea, mientras la administración dirige fondos a “temas superfluos como fiestas o pasos de cebra inteligentes”.
A su juicio, el alcalde no se enfoca “en los problemas reales de la ciudad”.
