Un recorrido corto por varias avenidas de la ciudad es suficiente para observar cómo vallas, banners y pancartas se han tomado cada espacio libre. El fenómeno produce un solo efecto: contaminación visual.
De hecho, Fernando Arias, gerente del departamento de publicidad exterior del Municipio de Panamá, asegura que alrededor de "20 mil vallas comerciales de diversos tamaños adornan las vías de la ciudad de Panamá".
¿A qué se debe? Arias cree que hay mucha demanda de anuncios publicitarios y el espacio para ubicarlos es limitado.
Sin embargo, el arquitecto Álvaro Uribe tiene otra explicación. Piensa que todo se debe a un problema de educación, porque hay la costumbre de ver la ciudad como centro de rentabilidad, lo que "es lógico y no tiene nada de malo hasta que se abusa de ello".
Lo peligroso, agrega Uribe, es que de no hacer nada, se tendrá un "país apretado y sumergido entre vallas publicitarias y tendidos eléctricos".
El arquitecto añade otro elemento. Dice que así como aumentan las construcciones, del mismo modo se incrementan los letreros en las periferias de Panamá.
"Este tipo de contaminación pasa desapercibido, pero tiene muchas consecuencias negativas en el ambiente y puede causar accidentes repentinos", sostuvo Uribe.
El también experto en planificación urbanística, recomienda que se mejoren las normas para el control de las vallas y que se coloquen en zonas donde no se obstruya la visibilidad de las calles o lugares públicos que son utilizados como referencia.
"El municipio tiene que reforzar su trabajo y no dejarse manipular por grupos adinerados que quieren adueñarse de las calles y los espacios públicos", advirtió.
A esto, Fernando Arias respondió que la Alcaldía tiene una tarea difícil para reglamentar la colocación de estas estructuras, por lo que se le exige a las empresas encargadas del negocio y personas individuales, que se ajusten a los requisitos y ubiquen los anuncios adecuadamente.
¿DE QUIÉN ES LA CULPA?
Priscilla Presley, gerente de la agencia publicitaria Díaz Nexos, reconoce que existe un conglomerado de vallas comerciales, de lo que responsabiliza a los proveedores que realizan los trabajos de instalación y pagan los impuestos municipales. " Tumba Muerto, Los Pueblos y la Vía España sufren del congestionamiento visual", señaló Presley.
La Organización Mundial de la Salud explica que la contaminación visual parte de todo aquello que afecte o perturbe la visualización de un sitio, que destruya la estética de una paisaje o que incluso, afecte la salud de los individuos.
El Acuerdo Municipal No. 72 del 26 de junio de 2000 establece aspectos de seguridad y ambiente para que las empresas coloquen sus letreros en sitios donde no se acumulen otras mamparas de publicidad y que además, cumplan con las distancias adecuadas una de otra. La norma también señala que no deben estar muy cerca de aceras y tendidos eléctricos.
