TAL CUAL

‘PORK & BEANS’. En la recepción del pasado 4 de julio, Ricardo Martinelli dijo que la embajada estadounidense le traía “muy buenos recuerdos”. Cuesta imaginar que se estuviera refiriendo a los cables filtrados por Wikileaks o a la alianza con Juan Carlos Varela, que consumó precisamente en la biblioteca de esa sede diplomática, hace dos años y medio. A Martinelli se le vio muy afectuoso con la embajadora Phyllis Powers. Ahora que sabe que todo lo que habla lo reportan al Departamento de Estado, a saber qué disparates habrá contado esta vez.

DEFENSOR. El diputado José Blandón aspira al cargo de fiscal, en las elecciones internas que adelanta el Partido Panameñista. Después de su discurso del 1 de julio, se ganó ese puesto y más.

CASUALIDADES’. Desde que subieron los locos al poder, se han puesto de moda las tropas de choque contra periodistas, miembros de la sociedad civil, políticos de oposición y cualquier adversario de la actual gestión gubernamental. Le pasó ayer a Ernesto Pérez Balladares, que al llegar a la sede del PRD le salió el chofer de Leandro Ávila para gritarle “traidor”. Cuesta creer que esto sea una mera casualidad… Otra que compareció al evento en el PRD fue la “activista” de El Chorrillo Olga Cárdenas. Por las consignas que gritaba, es muy poco probable que haya acudido al lugar a recoger firmas a favor de la cinta costera tres.

RECLAMO. Ayer, en el pleno legislativo, el diputado Vidal García exigió respeto para Chello Gálvez, y pidió a los periodistas que dejen de llamarle “bufón”. Según García, Chello es una “insignia y una institución política de este país”. Tiene razón. Aunque personificar todo lo que representa la política hoy día no debería ser motivo de orgullo para nadie. Chello haría bien en buscarse un mejor defensor.

Edición Impresa