El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) solicitó desde marzo pasado a las distintas instituciones del Estado implementar el uso compartido de vehículos en rutas definidas, como parte de las medidas para racionalizar el gasto público.
Sin embargo, las entidades “continúan incrementando el gasto con la compra de vehículos”. Ante esta situación, el MEF y la Contraloría General de la República emitieron una nueva circular en la que ordenan la suspensión de la adquisición de nuevos automóviles por parte de las instituciones públicas.
“Resulta necesario adoptar medidas de control adicionales que garanticen el uso eficiente y responsable de los recursos del Estado”, señala la circular, firmada por el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, y el contralor general de la República, Anel Flores.

El MEF indicó que desde este mes de septiembre “queda suspendida” la compra de vehículos. Sin embargo, si alguna entidad, ya sea por sus actividades operativas u otras necesidades que sean justificadas, requiere un vehículo, podrá gestionar la contratación de servicios de alquiler.
Estos contratos incluirán el mantenimiento y los seguros, y su vigencia no podrá exceder el periodo fiscal en curso. “Esta disposición no afecta los contratos de alquiler vigentes, que continuarán ejecutándose conforme a los términos establecidos”, indicó el MEF.
El contralor Flores había adelantado el lunes que firmaría la circular para suspender la compra de carros.
“Tenemos 32,000 vehículos en el Estado, de los cuales calculo yo que pueden haber 5,000 en chatarra”, anunció Flores ante los diputados de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional. El contralor había acudido este lunes a sustentar el presupuesto de esa entidad.
Flores dijo que la suspensión de la compra de automóviles tiene el propósito de poner un “freno”, mientras se realiza un análisis sobre la forma en que el Estado administra y mantiene su flota.
Dijo que buena parte del problema es por la falta de talleres y los procesos burocráticos para reparar los vehículos. Un automóvil puede quedar fuera de circulación durante meses por una falla menor, como una batería o un alternador, hasta terminar deteriorándose y convertirse en una pérdida para el Estado.
Flores también adelantó que se está realizando “corridas financieras” para determinar qué modelo resulta más conveniente para el Estado: comprar o alquilar. Puso como ejemplo su experiencia en la empresa privada, donde, según dijo, optan por el alquiler (leasing) con mantenimiento, peajes en los corredores y seguro incluidos.

