La tercera parte de la población panameña vive en zonas desérticas o en lugares con suelos degradados. Así lo determinó el Atlas de las tierras secas y degradadas de Panamá que realizó la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y el Comité nacional de lucha contra la sequía y la desertificación.
De acuerdo con el estudio, en el país hay cuatro zonas críticas por sequía o erosión: el arco seco, la comarca Ngäbe Buglé, la sabana veragüense y el corregimiento de Cerro Punta.
En esas zonas viven “un poco de más de un millón de habitantes” del país, según los registros de la Anam.
Abril Méndez, coordinadora técnica del Atlas, dijo que la mala práctica agrícola es una de las causantes de la erosión en Cerro Punta.

