El presidente José Raúl Mulino tiene previsto reunirse a las 3:00 p.m. de este miércoles 9 de septiembre con representantes de los jubilados y del sector empresarial en el Palacio de las Garzas, para conocer sus posiciones sobre el proyecto de ley que establece nuevos descuentos y aumenta algunos de los beneficios para los adultos mayores.
El mandatario ya había adelantado que se reuniría con estos sectores luego de que la iniciativa fuera aprobada en tercer debate por la Asamblea Nacional.
El proyecto de ley 226, que está en manos del Ejecutivo para su sanción o veto, amplía los beneficios y descuentos para jubilados, pensionados y personas de la tercera edad.
La semana pasada, Mulino dijo que una norma de esta naturaleza debe contar con un respaldo financiero sostenible. También criticó a los diputados por aprobar leyes sin identificar de dónde saldrán los fondos para financiarlas.
“Uno no puede andar tirando leyes por ahí, sin saber de dónde van a salir los recursos”, sostuvo.
En los últimos días, los jubilados han solicitado al Presidente que sancione la ley.
Sin embargo, Mulino ha dicho que prefiere actuar con cautela. “Si veto la ley, el malo de la película soy yo, pero hay que buscar que sea sustentable económicamente”, indicó.
El proyecto —aprobado por el pleno de la Asamblea Nacional con 47 votos— modifica la Ley 6 de 16 de junio de 1987 y amplía los beneficios para los jubilados en áreas que hasta ahora no estaban contempladas.
Por ejemplo, en materia de salud, establece un 25% de descuento en insumos y productos para la salud e higiene humana, así como un 30% en pañales desechables para adultos.

En el sector financiero, el proyecto introduce descuentos que no estaban contemplados en la legislación original. Las tasas, cargos, tarifas, comisiones y seguros asociados a tarjetas de crédito y débito tendrán un descuento mínimo de 30%.
Los servicios públicos también tendrán nuevos beneficios. El proyecto establece que el descuento en la factura de electricidad aumentará de 25% a 30% y elimina el límite de ingresos que contemplaba la Ley 6 de 1987.
El beneficio aplicará a consumos de hasta 700 kilovatios hora en la vivienda principal. Para el agua potable, se establece por primera vez un 30% de descuento para consumos residenciales de hasta 50 dólares mensuales.
En telecomunicaciones, se incorpora un 30% de descuento en el cargo fijo de telefonía residencial, para un número; otro 30% en los servicios de internet y televisión por cable cuyos contratos sean de hasta 50 dólares, y un 30% en telefonía móvil para contratos de hasta 60 dólares.
También se añade un 20% de descuento en la tasa de aseo.

