El presidente de la República, José Raúl Mulino, cuestionó este lunes la aplicación de medidas judiciales que, a su juicio, terminan favoreciendo a narcotraficantes y miembros del crimen organizado, debilitando el trabajo de las fuerzas de seguridad del país.
Durante el acto de graduación y juramentación institucional de nuevos agentes de la Fuerza Pública, el mandatario advirtió que en Panamá “se ha normalizado” una especie de “puerta giratoria” que permite que delincuentes detenidos por delitos graves recuperen su libertad en pocos días, pese al riesgo que representan para la sociedad.
Mulino se refirió a operaciones antidrogas de gran escala en las que los agentes arriesgan su vida, decomisan armas y toneladas de droga, para luego ver cómo los responsables reciben medidas como casa por cárcel o el uso de brazaletes electrónicos. “Una vez que los liberan, o le dan casa por cárcel, o brazalete por adorno, vuelven a traficar y ponen en riesgo a los denunciantes, porque gozan de esa rara prebenda”, dijo el mandatario, quien estuvo acompañado del ministro de de Seguridad, Frank Ábrego, y el director de la Policía Nacional, Jaime Fernández.
“Esto no es justo. O, mejor dicho, esto no es justicia”, afirmó, al calificar esta práctica como una “extrema flexibilidad disfrazada de garantismo”.
El presidente sostuvo que esta visión jurídica, que —según dijo— termina victimizado a los delincuentes, ha sido uno de los factores que ha limitado la lucha contra el crimen organizado en América Latina. Como ejemplo, mencionó el reciente caso de un líder de una banda narcotraficante que, pese a estar detenido, recibió una medida domiciliaria en la provincia de Colón.
“Necesitamos que la justicia sea menos flexible y comprensiva con pandilleros, asesinos, violadores y extorsionadores que tanto daño le hacen al país”, dijo, al tiempo que reiteró que el Estado y las fuerzas de seguridad cumplen con su parte al capturar y poner a los delincuentes a disposición de las autoridades judiciales.
Mulino aseguró que durante su gobierno continuará invirtiendo recursos para fortalecer a los estamentos de seguridad, en medio de las amenazas como el narcotráfico, la trata de personas, las pandillas y el contrabando. En esa dirección, destacó la cooperación con Colombia, el refuerzo del trabajo de inteligencia con Ecuador, Perú y la DEA, así como el intercambio de experiencias con países del Mercosur en la lucha contra el crimen organizado.
Mulino también alertó sobre el crecimiento de la producción de cocaína a nivel regional. Citó un informe de la Organización de las Naciones Unidas que estima en 3,708 toneladas la producción mundial, cifra muy superior a la registrada cuando fue ministro de Seguridad.
Según explicó, este incremento fortalece a bandas internacionales que financian pandillas locales y afectan directamente el tejido social panameño.
Además, hizo un llamado al centro bancario del país para redoblar los controles y evitar que recursos provenientes de actividades ilícitas ingresen al sistema financiero mediante testaferros o mecanismos de encubrimiento.
En materia migratoria, Mulino destacó los resultados de las acciones adoptadas contra la migración ilegal. Indicó que a finales de 2024 se registró una reducción del 42% en comparación con 2023 y que durante el último año la disminución alcanzó el 99%. Reconoció el trabajo conjunto del Senafront, Senan, el Servicio Nacional de Migración y la Policía Nacional, así como los esfuerzos de repatriación y deportación de migrantes.
El presidente también informó que, según datos del Ministerio de Seguridad, en enero de este año se reportó una reducción del 30% en los homicidios en comparación con enero de 2025, aunque subrayó que es necesario mantener y reforzar las acciones para garantizar mayor seguridad a la población.
Durante la ceremonia se graduaron 1,386 nuevos agentes: 727 de la Policía Nacional, 416 del Servicio Nacional Aeronaval, 152 del Servicio Nacional de Fronteras y 91 inspectores del Servicio Nacional de Migración, quienes reforzarán la vigilancia en fronteras, costas, calles, cielos y mares del país.
En su mensaje final a los egresados, Mulino les pidió actuar con patriotismo y ética, y advirtió sobre la tentación de la corrupción. “Si algún día deciden voltear la cara ante el delito, quítense el uniforme”, expresó.

