El gasto de la partida discrecional asignada al despacho presidencial va en aumento. A la fecha, durante sus 18 meses de gestión, el mandatario José Raúl Mulino ha utilizado un total de 2.5 millones de dólares de ese fondo.
Entre julio y diciembre de 2024, el presidente gastó $1,262,258, mientras que de enero a julio de 2025 utilizó un total de $703,212.
Según un informe reciente del Ministerio de la Presidencia, entre agosto y diciembre de 2025 —meses cuya información estaba pendiente de publicación en el sitio web oficial y que fue subida en enero de 2026— se ejecutaron $572,724.
¿En qué se gastan estos fondos? El informe detalla que, durante el período de agosto a diciembre del año pasado, los recursos se destinaron principalmente a cubrir ayudas para operaciones médicas en el exterior, en especial para menores de edad con enfermedades cardíacas.
No obstante, también figuran otros gastos. Por ejemplo, en septiembre se utilizaron $21,785 para la compra de “equipos de asistencia médica y emergencias” a la empresa Firem, S.A., sin que se detalle a qué ministerio o institución serían asignados estos equipos.
Ese mismo mes, el mandatario autorizó el uso de $23,000 para la compra de piezas y mano de obra a la empresa Dynamic Import, S.A. (Ascona), destinadas a la reparación de autos propiedad de la Presidencia de la República “para atender visitantes PMI (personas muy importantes)”.
En octubre se destinaron $20,000 en concepto de donación a la Diócesis de Chitré para la causa de beatificación y canonización de la “sierva de Dios Ana María Moreno del Castillo”, conocida como Niña Anita, una laica que dedicó su vida a los pobres, enfermos y a la catequesis de niños.
También figura un pago en noviembre de $40,000 a favor de la Fundación Spay Panamá, como subsidio para un programa de esterilización de gatos y perros en la provincia de Coclé.

Además, se giró un cheque por $17,500 a favor de la agencia Panamá Cultura Travel para cubrir el costo del viaje a Estados Unidos de miembros de la banda musical y de la delegación del Centro Educativo Bilingüe La Primavera, de Santiago de Veraguas, que participó en el desfile de Acción de Gracias en Nueva York, del 24 al 27 de noviembre.
Mulino también autorizó otras donaciones, entre ellas $10,000 a la fundación Probidsida y $25,000 para la Teletón.
El mandatario continúa además con trabajos de restauración en el Palacio de Las Garzas. El informe detalla que en noviembre y diciembre se autorizaron fondos para estas labores. Por ejemplo, se realizó un pago de $13,375 a la empresa Construcciones y Tecnologías de Panamá, S.A. (Construtec Panamá) para trabajos de restauración del Salón Presidencial, específicamente en capiteles, cenefas y molduras en “pan de oro”.
Asimismo, en diciembre se efectuó otro pago de $8,025 a la misma empresa para trabajos de restauración de molduras en el vestíbulo de la residencia presidencial.
Al asumir el poder en julio de 2024, Mulino informó que había encontrado el Palacio Presidencial, ubicado en el Casco Antiguo de la ciudad, con serios problemas estructurales, por lo que ordenó varias reparaciones. Solo la renovación de la cocina presidencial tuvo un costo de $133,897, que fue cubierto con fondos de la partida discrecional.
Esta partida, conocida popularmente como la “caja menuda presidencial”, es un fondo de libre asignación cuyo uso debe publicarse mensualmente en el sitio web de la Presidencia de la República.
En administraciones anteriores, el monto total ejecutado por este concepto ha superado los $20 millones.
Ernesto Pérez Balladares (1994-1999), del Partido Revolucionario Democrático (PRD), gastó $25 millones; Mireya Moscoso (1999-2004), del Partido Panameñista, utilizó $23 millones; Martín Torrijos (2004-2009), del PRD, $22.3 millones; Ricardo Martinelli (2009-2014), del partido Cambio Democrático, $55.7 millones; Juan Carlos Varela (2014-2019), del Partido Panameñista, $41.7 millones; y Laurentino Cortizo (2019-2024), del PRD, $31.2 millones.

