La renovación urbana de la avenida Nicanor de Obarrio, conocida como calle 50 —un proyecto impulsado por el alcalde Mayer Mizrachi— ya no va. Por ahora.
El acto de licitación para la contratación del estudio, diseño y construcción de la obra, que tenía un precio de referencia de 8 millones de dólares, fue cancelado por el Municipio de Panamá. La razón: falta de recursos.
A través de una resolución, el alcalde Mizrachi indicó que se consideró conveniente, antes de recibir las propuestas, cancelar el acto público “debido a la necesidad de reprogramar el presupuesto institucional de inversión previsto, a fin de lograr eficiencia en el uso de los recursos, en resguardo del interés público y del uso responsable de estos fondos”.
El proyecto contemplaba la intervención del tramo comprendido entre la avenida Federico Boyd y la Vía Brasil, en el corregimiento de Bella Vista, un eje vial de aproximadamente 1.7 kilómetros, considerado estratégico dentro de la red metropolitana por su alta actividad económica, financiera y comercial, así como por su intenso flujo peatonal y vehicular.
La iniciativa buscaba atender deficiencias históricas de movilidad y calidad del espacio público que presenta la zona, entre ellas la falta de accesibilidad universal, la discontinuidad de las aceras, la escasa arborización, la ausencia de áreas de descanso, la iluminación deficiente y la presencia de obstáculos que afectan el desplazamiento seguro de los peatones.
Calle 50, originalmente concebida como un sector residencial exclusivo entre las décadas de 1930 y 1940, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los principales corredores financieros del país.

Actualmente alberga edificaciones corporativas, bancarias, hoteleras y gastronómicas, y es atendida por 13 rutas del sistema MiBus, con un promedio de 1,550 usuarios diarios, según cifras de septiembre de 2024.
El pliego de cargos establecía que los proponentes debían considerar las condiciones actuales del área y garantizar que sus propuestas integraran todos los elementos necesarios para la ejecución del proyecto, incluyendo la coordinación con otras intervenciones urbanas en curso o planificadas.



