En la escuela Ciudad Santa Fe, en Pacora, persiste una interrogante. ¿Por qué después de seis años de fundado el plantel, no tiene una sede propia?
Los 482 niños humildes de Cabra, Las Garzas, Nueva Esperanza y sectores vecinos se enfrentan cada día a la pesadilla de recibir clases en salones de plywood y en una iglesia –donde están apretados, con calor– y en un terreno ajeno. En la escuela vecina, Luis N. Herazo funcionan las cuatro aulas de plywood, mientras que otros dos grupos reciben clases en dos salones prestados. La construcción de estos cuatro recintos, según cifras del Ministerio de Educación, costó 21 mil dólares.
NECESIDAD
La docente Daysi Ytpcha contó que entre las 7:00 a.m. y la 1:00 p.m. tres de los cuatro grupos reciben clases en esos salones. "¿Cómo pueden aprender los niños así?", se preguntó.
El ministro de Educación, Salvador Rodríguez, dijo que uno de los primeros proyectos que tiene planeado es la construcción de escuelas prefabricadas. "Serán para las zonas de difícil acceso, con carriolas y revestidas de paneles de panalit o PVC. Tendrán ventanas, cielo raso, y allí estarán más cómodos hasta que se les construya una escuela nueva".

