Varias dudas generaron las medidas anunciadas por el Ministerio de Seguridad para hacer frente a la crisis migratoria que tiene como escenario el tapón de Darién, en la frontera entre Panamá y Colombia.
Entre las acciones comunicadas por las autoridades está mover los puntos de control en Darién, para que no estén dentro de las comunidades receptoras de migrantes, y que reforzarán la deportación a través de los vuelos chárter. Aunque no definieron cuál sería el costo y la cantidad de personas que se estaría retornando a sus países de origen, por día.
También se refirieron a establecer “barreras” marítimas, para evitar que lanchas con migrantes provenientes de Colombia ingresen al océano Pacífico y el mar Caribe, del lado de Panamá.
En conferencia de prensa, el ministro de Seguridad Pública, informó que más de 350 mil migrantes irregulares han pasado por la selva de Darién. #DariénNoEsUnaRuta pic.twitter.com/h9ASwk8REX
— Ministerio de Seguridad Pública de Panamá (@MinSegPma) September 8, 2023
Además, detallaron que bajarán el tiempo de estadía de turistas en Panamá de 90 a 15 días y subirán de $500 a $1000 el requisito de capital para ingresar al país. No obstante, aclararon que eso no aplicará para todas las nacionalidades y está sujeto al “perfilamiento” de las personas.
El balance
En palabras del defensor del Pueblo, Eduardo Leblanc, estas medidas pueden tener un efecto disuasorio, para aquellos migrantes que quieren cruzar el país a través de lanchas. Sin embargo, no cree que tengan un gran efecto en el movimiento de las personas por la región.
“La necesidad de salir de los países se mantiene. Las afectaciones económicas en Venezuela, la situación de criminalidad en Ecuador, entre otras, siguen”, puntualizó.
A Leblanc le inquieta un poco la medida del “perfilamiento”, puesto que puede ser utilizado con criterios “discriminatorios” por parte de algunos funcionarios que están encargados de la supervisión de las puertas de ingreso al país.
A su juicio ya hemos tenido este tipo de anuncios y lo que sucede es que baja un poco la cifra y a los días vuelve a subir. “Se me ha atacado por decir que no se puede cerrar esa frontera, pero Darién es un paso poroso, es decir, no hay paso específico como Paso Canoas entre Panamá y Costa Rica”, explicó.
Desde la perspectiva de los derechos humanos, el defensor del Pueblo considera que debe haber una ruta segura y colaborativa, entre los demás países de la región.
No obstante, resaltó que como Estado Panamá ha cumplido en exceso los mandamientos internacionales en el tema migratorio, pero lamentablemente se ha quedado solo como país.
“Panamá es el único que hace este corredor migratorio y que cumple con los estándares de Naciones Unidas. Si esas personas se quedaran en Panamá, hoy día tendríamos más de 700 mil personas en nuestras calles y no es así. Eso es una muestra que el flujo controlado funciona”, aportó.
#DariénNoEsUnaRuta @CBP: Los criminales se aprovechan de los migrantes, mienten sobre las leyes migratorias de EE.UU. y sobre los peligros del viaje. La frontera no está abierta para la migración ilegal. Conozca las maneras legales de ingresar a a EE.UU. https://t.co/dW0LgS684x pic.twitter.com/MJafbpoTuJ
— U.S. Embassy Panama (@USEmbPAN) September 8, 2023
Por su parte, el ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino, afirmó que Panamá ha manejado esta situación con acciones planificadas, al punto que la presencia de migrantes en el país no se refleja de forma significativa en calles y centros comerciales como se da en otros países.
“Pero lógicamente ya estamos a un límite de nuestras capacidades porque el desbordamiento de las personas ya es de forma masiva”, afirmó Pino.
De acuerdo con Pino, la crisis en Darién también es un problema de los países de la región: “Hemos accionado con nuestras capacidades, con lo que tenemos; con una u otra ayuda, pero vamos a seguir adelante y manejar esta situación migratoria, que es un problema de los países de origen y de destino; Panamá es solamente es un país de tránsito”.
Patrullajes
Mientras que Samira Gozaine, directora del Servicio Nacional de Migración, informó que una de las acciones es remover los puntos de control que actualmente están en los pueblos de acogida de los migrantes en la provincia de Darién.
“Vamos a remover los puntos de control y asistencia migratoria de las comunidades receptoras de Bajo Chiquito y Canaán Membrillo, a fin de mitigar el impacto sanitario y de seguridad que hay dentro de estas comunidades”, afirmó.
A su vez, apuntó que se redoblará la vigilancia y control en los puertos de entradas al país, como el Aeropuerto Internacional de Tocumen, para evitar que el crimen organizado los utilice para el tráfico de personas.
El director del @senafrontpanama @jorge_gobea, informó a los medios de comunicación que a través de la #CampañaEscudo y la #OperaciónChocó, se ha permito salvar a más de 570 migrantes víctimas de grupos delictivos dedicados al tráfico humano en Darién. #DariénNoEsUnaRuta pic.twitter.com/kghz4I0J4e
— Ministerio de Seguridad Pública de Panamá (@MinSegPma) September 8, 2023
Así mismo, se redoblarán los patrullajes marítimos en las costas, tanto en el Pacífico como en el Caribe, para evitar que estas organizaciones delictivas sigan transportando en lanchas a los migrantes desde Colombia.
La visita
El anuncio de Panamá se dio dos días después que la asesora en Seguridad Interior de Estados Unidos, Elizabeth Sherwood-Randall, recorriera algunos de los sectores panameños a donde los migrantes irregulares llegan tras cruzar la selva de Darién.
La funcionaria estadounidense estuvo acompañada por directores de los estamentos de seguridad, y el ministro de Seguridad. Una de las comunidades que visitaron las autoridades fue la de Bajo Chiquito y ahí conversaron con un grupo de migrantes que acababan de llegar al sector.
Además, ocurre en vísperas de un encuentro entre el presidente Laurentino Cortizo y el colombiano, Gustavo Petro, que tendrá lugar durante la asamblea general de la Organización de Naciones Unidas a celebrarse el próximo 19 de septiembre en Nueva York, Estados Unidos, para tratar temas como la crisis migratoria que está generando tensión entre ambos países.

