El restablecimiento de las relaciones bilaterales Estados Unidos-Cuba es visto con esperanza, escepticismo y hasta indiferencia en diferentes países de la región que, por su cercanía diplomática, sentirán su impacto.
Ese fue el resultado de un panel convocado hoy en el marco de la asamblea de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sobre el fin de una guerra fría de más de medio siglo en la región.
La bloguera cubana Yoani Sánchez, fundadora del diario digital 14ymedio, dijo que para la mayor parte de la población de la isla, el anuncio simultáneo de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, el pasado 17 de diciembre, fue sorprendente y “esperanzador”.
“Ninguno de los 11 millones que vivimos en la isla habría creído que se daría el restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos. Era tan improbable… Es el marco con el que han vivido al menos tres generaciones, a mi me amamantaron contra ese imperialismo… Y de pronto, aquel 17D, todo ese simbolismo se vino abajo”, contó.
Reconoció que los resultados todavía no son “palpables”, aunque las expectativas que se abren son “interesantes”.
“Los cubanos no tenemos más comida sobre el plato o más dinero en el bolsillo, ni siquiera más derechos o espacios cívicos. Pero lo que sí es importante es que ese día algo se rompió. El discurso oficial perdió así su principal argumento para justificar su descalabro económico y falta de libertades”, señaló.
Celebró que la administración de Obama implemente una serie de medidas que inciden “en la vida real” de los cubanos, como lo es la ampliación de remesas que se pueden enviar a la isla. “En un país donde el salario es de 20 dólares, el dinero que viene de esos familiares exiliados es el que sostiene, alimenta, viste y calza a la mayoría de los cubanos”.
Contó que la subsecretaria de Estado para Asuntos Hemisféricos se reunió con la prensa independiente en La Habana, a quienes expresó que Estados Unidos pondrá el tema de derechos humanos sobre la mesa de negociación –solo el año pasado hubo más de 9 mil detenciones arbitrarias “de corta duración”-, aunque no por ahora, ya que la negociación está centrada en la reapertura de las embajadas.
DESDE VENEZUELA Y COLOMBIA
“En Venezuela, nadie se ha enterado”, dijo con ironía Marcel Granier, presidente de Radio Caracas Televisión.
“El mismo día [17 de diciembre de 2014] del anuncio, el gobierno había convocado a sus seguidores a una marcha para que quemaran sus visas americanas. Por supuesto que muy pocos fueron a la cita, pero ésa era la tónica. Desde entonces, la relación con Estados Unidos ha empeorado de una manera muy significativa”, señaló.
A su compatriota Miguel Otero, del diario El Nacional, le parece “increíble” que el presidente venezolano Nicolás Maduro –“que está a las órdenes de Cuba”- se enterara del acuerdo bilateral por la prensa, “el mismo día que nos enteramos todos”.
“Eso cambiará la correlación de fuerzas, porque ahora entra Estados Unidos con intensidad”, pronosticó.
Por su parte Enrique Santos, expresidente de la SIP, considera que el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba “tendrá efectos” positivos sobre el proceso de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estados Unidos ya designó un enviado especial. Igualmente reconoció que el papel de Cuba como anfitrión de las negociaciones colombianas ha sido positivo. “Si hace unas décadas [Cuba] figuraba como patrocinador de grupos armados, ahora están haciendo un esfuerzo por parecer artífices de la paz”, recalcó.
Roberto Pombo, del diario El Tiempo de Bogotá, no descarta que la decisión de Obama esté motivada “por su lucha con el radicalismo islámico”, que es su prioridad en materia de política exterior. Cualquier diferencia con Cuba, “puede que ahora sea algo de carácter secundario”.
