El Foro Global de Transparencia e Intercambio de Información de la OCDE (Foro Global) sostuvo la última semana de noviembre su reunión anual en Paraguay, con presencia de representantes de más de 100 países miembros, incluyendo a Panamá. En ese evento los miembros del Foro Global aprobaron un nuevo estándar internacional de reporte de información sobre cripto-activos, al igual que enmiendas al actual Estándar Común de Reporte (CRS). Ese estándar aplica al intercambio automático de información financiera con fines fiscales.
El nuevo estándar internacional, conocido como el “Marco Regulatorio de Reporte sobre Cripto-Activos” (“Crypto Asset Reporting Framework” o CARF), conlleva la creación de nuevas obligaciones de debida diligencia y reporte para Prestadores de Servicios de Cripto-Activos con respecto a sus clientes, cuando sean residentes fiscales de los demás países que se comprometan con dicho estándar.
El funcionamiento de este nuevo estándar será similar al del CRS, que establece obligaciones de debida diligencia y reporte para instituciones financieras y que, en Panamá, se ha ejecutado anualmente desde el 2018.
Las obligaciones contempladas en el nuevo estándar CARF y las modificaciones al actual CRS fueron aprobadas al mismo tiempo, pero son distintas. Así, una misma entidad podría tener obligaciones bajo ambos estándares. El estándar CARF incluye reglas para evitar el doble reporte en algunas de estas situaciones y corresponde analizarlas caso por caso.
Recordemos que el estándar CRS funciona del siguiente modo: la institución financiera aplica las medidas de debida diligencia a sus cuentahabientes y, cuando corresponde, reporta la información relativa al balance de la cuenta, los datos del cuentahabiente (o la persona que ejerce control sobre el cuentahabiente, cuando es una persona jurídica), entre otras cosas, a la Dirección General de Ingresos. Esta institución recibe la información y la envía a los países correspondientes en virtud de los tratados internacionales vigentes en Panamá.
Se espera que los países comprometidos con este nuevo estándar utilicen los cimientos legales y tecnológicos ya existentes para CRS, de modo que puedan implementar más fácil y oportunamente las nuevas regulaciones.
Según el estándar CRS actual, las principales instituciones financieras obligadas son entidades de depósito (i.e. bancos), entidades que custodian activos financieros, entidades de inversión (que, en el caso panameño incluye también a ciertos fideicomisos y algunos tipos de sociedades) y compañías de seguros específicas.
A pesar de que, en la práctica, existen entidades que custodian activos en forma de criptomonedas, o que brindan productos de inversión con cripto-activos, las leyes que implementan el estándar CRS en Panamá, no parecen alcanzar a los prestatarios de servicios relacionados con cripto-activos o monedas virtuales, y que no están regulados dentro del sistema financiero tradicional.
Los cambios reseñados buscan evitar que esos productos financieros basados en cripto-activos compitan de forma “injusta” con los productos financieros tradicionales, y que permitan la evasión fiscal.
Según el compromiso oficial publicado el 28 de noviembre de 2024, cincuenta y tres países se han comprometido a iniciar intercambios bajo el nuevo estándar CARF en el año 2027, incluyendo a todos los países de la Unión Europea, al igual que a nuestros vecinos Costa Rica y Colombia. También se comprometieron países considerados como competidores directos del sector de servicios financieros y no financieros de Panamá, como las Islas Vírgenes Británicas, Suiza y Singapur. Diez países más se han comprometido a iniciar intercambios bajo este nuevo estándar en el 2028, incluyendo otros competidores relevantes como los Estados Unidos de América.
En la Declaración de Resultados de la Reunión plenaria del Foro Global, que incluye este compromiso con CARF, también figura una lista de nueve (9) países que “han sido identificados por el Foro Global como relevantes para el CARF y que aún no se han comprometido a una fecha de implementación”. Estos países son: Argentina, Australia, El Salvador, Hong Kong, India, Kazakstán, Panamá, Filipinas y Vietnam.
Se aclara, además, que algunos de estos países, incluyendo Panamá, “están en el proceso de realizar un compromiso político para implementar el CARF,… y se espera que realicen dicho compromiso en su debido momento.”
En cuanto a las enmiendas al actual CRS, las mismas buscan que se incluya el dinero electrónico y los proveedores de servicios de cripto-activos en el ámbito de aplicación del CRS.
Esto cambia y potencialmente amplía la cantidad de entidades que pueden clasificar como instituciones financieras según CRS y, por ende, que estarían obligadas a reportar según dicho estándar. Cabe recalcar que, en Panamá, a la fecha no existe un marco regulatorio vigente para servicios relacionados con cripto-activos.
Lo anterior implica que, al margen del compromiso “pendiente” por parte de algunos países con el nuevo estándar CARF, todos los países comprometidos con el CRS- incluyendo Panamá- deben tomar las medidas necesarias para poder implementar las enmiendas a este estándar de modo que esta información pueda ser intercambiada en el año 2027.
La autora es asesora en estándares internacionales de transparencia fiscal.
