El canciller de la República, Javier Martínez-Acha, señaló que Panamá podría ser considerado en el futuro para integrar el Programa de Exención de Visas para ingresar a Estados Unidos, tras la reunión sostenida el martes 13 de enero en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Martínez-Acha, en su entrevista con Cuarto Poder, fue enfático en aclarar que se trata solo de una posibilidad en análisis y no de una decisión tomada.
De acuerdo con el canciller, el diálogo, que duró alrededor de 45 minutos, se desarrolló en un ambiente “fluido y respetuoso”, con un reconocimiento explícito de Rubio al buen estado de los vínculos entre ambos países.
“El nivel de las relaciones está en unas condiciones fantásticas”, afirmó, al subrayar que se abordaron temas de interés tanto para Panamá como para la región.
En ese sentido, el jefe de la diplomacia panameña aseguró que Estados Unidos manifestó un interés marcado en apoyar proyectos de infraestructura en Panamá, a través de entidades como el Banco de Desarrollo de Estados Unidos (DFC).
Entre los temas mencionados figuraron la interconexión con Colombia y proyectos vinculados a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), aunque el canciller aclaró que se trata de procesos independientes que deberán seguir los canales institucionales correspondientes.
Respecto al tema de la supuesta influencia china en Panamá, Acha indicó que no fue un asunto abordado en la reunión, ni tampoco la posible compra de puertos por parte de la firma BlackRock, al tratarse —en este último caso— de una transacción privada.
El canciller reiteró que Estados Unidos sigue siendo el principal socio histórico de Panamá, al tiempo que el país aspira a mantener relaciones comerciales respetuosas con todas las naciones, incluida China.
“Hay que reconocer que los Estados Unidos y China tienen a nivel internacional una competencia por usar la influencia, pero nosotros estamos claros sobre el futuro de Panamá, los intereses de nuestra nación”, aseveró.
Como dio a conocer previamente el Departamento de Estado y la Cancillería, uno de los puntos centrales de la conversación fue la situación en Venezuela.
Según Acha, Rubio explicó al canciller la estrategia de Estados Unidos hacia ese país, concebida a corto, mediano y largo plazo, con el objetivo —según se indicó— de que se respete la voluntad del pueblo venezolano.
Además, reveló que ambos funcionarios abordaron el combate al crimen organizado y al narcotráfico, así como los mecanismos de cooperación bilateral para reducir estas amenazas, que —coincidieron— afectan directamente a las democracias y a las sociedades de la región.
En ese marco, el canciller aseguró que Rubio reconoció la política migratoria impulsada por Panamá, destacando que el año pasado cerca de 3,000 personas utilizaron la frontera con Colombia en tránsito de sur a norte.
Sobre un eventual encuentro entre los presidentes de ambos países, el canciller señaló que el tema está en agenda, aunque sin una fecha definida. Indicó que existe interés de ambas partes, pero que una reunión dependerá de la disponibilidad en las agendas presidenciales.

