Panamá figura entre los países que integran una coalición internacional que condena los ataques contra embarcaciones comerciales en el Golfo Pérsico y las acciones que han afectado la navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz, según una declaración conjunta divulgada el 19 de marzo por el Gobierno del Reino Unido.
Hasta el momento, el gobierno panameño no ha dado declaraciones sobre su adhesión a dicha coalición, que también dio a conocer el medio estadounidense, Fox Business.

El pronunciamiento, suscrito por más de 30 naciones —incluyendo potencias como Francia, Alemania, Japón y Canadá—, incluye también a países de América Latina como República Dominicana y Trinidad y Tobago.
En el documento, los países condenan “en los términos más enérgicos” los ataques atribuidos a Irán contra buques comerciales desarmados, así como acciones contra infraestructura civil, incluyendo instalaciones de petróleo y gas, y lo que califican como un cierre de facto del Estrecho de Ormuz.
La declaración advierte que estas acciones representan una amenaza directa a la seguridad internacional y a las cadenas globales de suministro energético, con impactos que podrían sentirse a nivel mundial, especialmente en las poblaciones más vulnerables.
Los países firmantes hicieron un llamado a Irán para que cese de inmediato las amenazas, el uso de minas, drones y misiles, y cualquier intento de bloquear el paso marítimo. Además, instaron al cumplimiento de la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU.
El texto subraya que la libertad de navegación es un principio fundamental del derecho internacional, recogido en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y destaca que su vulneración pone en riesgo la estabilidad económica global.
Asimismo, la coalición expresó su disposición a contribuir a esfuerzos que garanticen el tránsito seguro por esta vía marítima clave, por donde circula una parte significativa del comercio energético mundial.
En paralelo, respaldaron la decisión de la Agencia Internacional de Energía de autorizar la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo, como medida para estabilizar los mercados, y adelantaron que trabajarán con países productores para aumentar la oferta.
Según la agencia de noticias EFE, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extiendió hasta el lunes 6 de abril el ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz o destruirá sus centrales eléctricas.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, dice que las palabras y el comportamiento de Estados Unidos son “una señal de contradicción”, pues a la vez que solicita negociar, sigue la agresión y envía más fuerzas a la región.


